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Descripción e Historia del Instituto de Suelos
Fue creado el 27 de noviembre de 1943, por decreto
15.317, como Instituto de Suelos y Agrotecnia, organizado sobre la base de
la ex División de Suelos creada por decreto 18.920 del Poder Ejecutivo el
3 de diciembre de 1938 y que funcionó como uno de los servicios técnicos
de la entonces Dirección de Agricultura. El Instituto de Suelos y
Agrotecnia tenía como funciones:
Investigar y clasificar los suelos del país,
efectuar el relevamiento edafológico, confeccionar los mapas de suelos y
agronómico y establecer la aptitud ecológica de las tierras para su uso.
Estudiar el suelo en relación con la nutrición
vegetal y como factor de la nutrición humana y animal y establecer las
normas para el mantenimiento de la fertilidad.
Realizar estudios sobre fertilizantes, abonos y
enmiendas a aplicar, e investigar los recursos del país en los mismos.
Determinar las exigencias edáficas y agrotécnicas
de los cultivos y efectuar los estudios sobre erosión y riego,
determinando los métodos de conservación de los suelos y de mejor
aprovechamiento del agua.
Se armonizó la necesidad de atender no sólo a los
estudios edafológicos generales, sino también aquellos de aplicación
específica, referidos a actividades de otras reparticiones técnicas que
estudian problemas vinculados con el suelo en disciplinas como
agricultura, horticultura, fruticultura, silvicultura, ganadería,
irrigación y economía agraria.
El Instituto tenía dos servicios geográficos: la
División de Reconocimientos Edafológicos y la División de Geografía
Agrícola. Un grupo de laboratorios y servicios técnicos, casi todos de
investigación, como la División de Fertilidad del Suelo y Nutrición
Vegetal, Laboratorios de Física y Coloides, Laboratorios de Química
Mineral y Laboratorio de Microbiología y Bioquímica y el Servicio de
Fertilizantes, y tres servicios agrotécnicos: la División de
Coordinación Agroecológica, la División de Conservación y Mejoramiento
de Suelos y el Servicio de Asesoramiento Agrológico. Una red de servicios
y laboratorios edafológicos regionales complementaban esta organización
técnica.
Inicia las investigaciones sobre las propiedades
químicas, físicas, fisicoquímicas, mineralógicas, biológicas, y sobre
fertilidad de los suelos, con trascendencia internacional, y desarrolla la
adaptación y creación de tecnología conservacionista para la
prevención y control de la degradación.
A fines de la década del 50, materializa su labor en
una estructura funcional que responde a tres grandes líneas de trabajo:
Geografía, Fertilidad y Conservación del Suelo. Se clasifica el
territorio argentino en regiones agroecológicas, se delimitan los grandes
grupos de suelos para elaborar el Mapa Nacional, se determina la
metodología básica de aplicación nacional para diagnosticar la
fertilidad y valorar las condiciones agronómicas, como así también, la
evaluación de la pérdida de suelo mediante parcelas de escurrimiento, y
la difusión de prácticas conservacionistas en diferentes lugares del
país expuestos a perder el suelo por acción del viento o del agua. Se
realizaron medidas de la erosión, ensayos de almacenamiento de agua en el
suelo y de labranza sub-superficial, sistematizaciones en contorno y
terrazas, cultivos en franjas, estabilización de médanos, e
implantación de defensas. Se hicieron investigaciones sobre las causas y
procesos de la degradación, y se elaboraron anteproyectos que finalmente
tuvieron como resultado la Promulgación de la Ley Nacional de Fomento a
la Conservación de Suelos, a comienzos de la década del 80.
En el año 1964 comienzan los relevamientos
sistemáticos de los suelos de la Región Pampeana, sobre una superficie
de 550.000 km2, que constituyen la base científica y fundamental para la
evaluación de las potencialidades de las tierras y para la formulación
de proyectos de manejo, sostenibilidad del recurso y desarrollo
agropecuario.
Se trató de una acción de tal magnitud que exigió
un importante esfuerzo financiero, y simultáneamente, la capacitación de
numeroso personal técnico de distintas especialidades en condiciones de
aplicar una metodología moderna de levantamiento de suelos, adaptada a
nuestro medio y especialmente basada en el uso intensivo de la fotografía
aérea y el más cuidadoso análisis de los elementos constitutivos del
paisaje.
El Plan Mapa de Suelos de la Región Pampeana,
constituyó una verdadera escuela de edafólogos, siendo la Argentina uno
de los primeros países que adoptó y difundió el sistema de
clasificación Soil Taxonomy. Durante su ejecución participó la mayor
parte de los actuales responsables de grupos regionales dedicados al
estudio de suelos, tanto del INTA como de otros organismos oficiales y
particulares.
Le cupo al Instituto de Suelos iniciar esta línea en
el país, efectuar relevamientos de recursos integrados, desarrollar
metodologías de aplicación, formar especialistas y coordinar proyectos
nacionales e internacionales.
También llevó a cabo el Mapa de las Condiciones de
Drenaje de los Suelos de la Pampa Deprimida, mediante el Convenio BIRF,
CFI y Provincia de Buenos Aires, hacia fines de década del 60.
Un nuevo emprendimiento con apoyo internacional fue
el Proyecto PNUD ARG. 85/019 por el cual se realizó el Atlas de Suelos de
la República Argentina y el Mapa de Aptitud y Uso de las Tierras, ambos
coordinados por el Instituto de Suelos con la participación de 10
unidades del INTA del interior del país.
El Mapa Nacional de los Distritos Agroclimáticos
Argentinos, Regionalización Ecológica de la República Argentina, Mapa
de Suelos de la Provincia de Buenos Aires, Cartas de Suelos a nivel de
semidetalle de la Región Pampeana, y los Mapas de Suelos y Temáticos de
las EEAs/INTA, son otros de los logros obtenidos.
Hoy, esta temática se halla enfocada a los
relevamientos de creciente complejidad en función de los diferentes
sistemas productivos y transferencia tecnológica. Derivadas de ellos y
complementándolos, hay otras actividades que son prioritarias, como
clasificación y correlación de suelos, conformación de bases de datos,
cartografía automatizada, desarrollo de metodologías y modelos de
evaluación de la aptitud de la tierra para usos específicos y
alternativos, sistemas de información geográfica y técnicas
computarizadas para la recolección, recuperación y transferencia de la
información.
El Instituto de Suelos realiza también,
investigaciones orientadas fundamentalmente al estudio de la calidad y
salud del suelo, a la degradación y a la química de micro y macro
nutrientes. El seguimiento de la calidad y salud del suelo como indicador
de la sustentabilidad de los sistemas productivos agropecuarios es una de
las metas de la política agropecuaria nacional, correspondiéndole al
Instituto, la sustentación técnica del mismo. La evaluación y monitoreo
de la degradación constituye otro de los objetivos prioritarios. La
evaluación de las causas y procesos del deterioro de los suelos en
distintos ambientes agroecológicos, como así también, metodologías de
seguimiento y predicción de la erosión, salinización, pérdida de
nutrientes, contaminación, degradación biológica de los suelos y
efectos del riego suplementario en suelos de la Región Pampeana, son
temáticas en las cuales se halla abocado.
El Instituto de Suelos integra el Centro de Recursos
Naturales conjuntamente con los Institutos de Clima y Agua y Recursos
Biológicos. Está organizado en dos áreas de investigación: a)
Cartografía de Suelos y Evaluación de Tierras y b) Edafología. En apoyo
a ambas áreas y dependiendo de la Dirección desarrolla sus actividades
el Laboratorio de referencia y la Biblioteca.
Su plantel técnico de 25 profesionales, desempeña las tareas en un
edificio de 2000 m2, organizado en oficinas, gabinete de cartografía,
laboratorios de física química y biología de suelos, archivos
fotográficos, biblioteca, aula de conferencias, sala de exposiciones,
áreas de sistemas y un campo experimental de aproximadamente de 10
hectáreas.
El equipamiento informático constituido por un servidor y una red de PCs,
apoyan las investigaciones mediante sistemas de información Geográfica
(ARC – INFO e ILWIS), Bases de Datos, Sistemas de publicación
alternativas de Cartas de Suelos y Modelos de Evaluación y Predicción.El
laboratorio de referencia, es el soporte básico de los relevamientos
sistemáticos de suelos, de las investigaciones específicas y de
servicio, mediante determinaciones analíticas, normalización de
técnicas y control de calidad.
La biblioteca, dotada de cerca 4.000 volúmenes y
más de 180 títulos de publicaciones en serie (80% internacionales),
mantiene canje activo con organismos nacionales y del exterior.
Entre los profesionales que trabajaron en él e hicieron un valioso aporte
con sus conocimientos, se destacaron los Ingenieros Agrónomos J. Bellati,
C. Miaczynski, C. Bonfils, J. Burgos, N. Mikenberg, J. Papadakis, A.
Arena, V. Auer, J. Barbagallo, A. Prego, C. Quevedo, J. Ipucha Aguerre, L.
Tallarico, T. Weber, A. De Fina, C. Bellón, J. Molina, M. Zaffanella,
entre otros y los Doctores P. Etchevehere, O. Dominguez, D. Cappannini, L.
Benedek, N. Giambiagi, M. Tschapek, y F. Prohaska.
Asesores de nivel internacional pasaron por el
Instituto de Suelos e hicieron una importante contribución, como fueron
los expertos de la FAO, Dres. P. Arens, R. Flannery, J. Tricart y P. Culot
entre los más destacados.
Misiones y Funciones
Misiones
Coordinador, promover y ejecutar, según corresponda,
los relevamientos de suelos y la evaluación de las tierras que a
diferentes escalas y con diversos objetivos se realicen en el ámbito
nacional, a través del INTA, otras instituciones nacionales, provinciales
y privadas, como así también con organismos internacionales
específicos.
Entender en la investigación de los caracteres y procesos físicos,
mineralógicos, químicos, bioquímicos y biológicos del suelo,
vinculados a problemas de la producción agropecuaria adecuadamente
identificados. Participar en los estudios sobre los factores y causas que
provocan la degradación de los suelos, enfatizando el apoyo a los
programas desarrollados en los Centros Regionales.
Funciones
Continuar con la ejecución de los relevamientos,
clasificación y cartografía de suelos e integrados con otros recursos
naturales iniciados y realizar los que la programación nacional
determine.
Continuar con el seguimiento sobre el estado de degradación de las
tierras utilizando teledetección e información terrestre desarrollando,
adaptando y aplicando metodologías locales e internacionales.
Desarrollar y actualizar, en coordinación con los
grupos de relevamiento regionales, las metodologías generales y
específicas vinculadas a la génesis, clasificación y cartografía de
los suelos, estableciendo normas comunes de aplicación a nivel nacional.
Establecer y unificar los criterios de correlación
de suelos. Coordinar la correlación a nivel regional y nacional fijando,
proponiendo y divulgando los taxones definitivos.
Desarrollar metodologías de evaluación de la
aptitud de las tierras que permitan la planificación de su uso, en las
diferentes regiones naturales del país y para interpretar información a
escala de reconocimiento, semidetallada y detallada.
Ejecutar, promover y/o coordinar estudios sobre
caracteres y procesos (físicos, mineralógicos, químicos, bioquímicos y
biológicos) del suelo que se requieran para dilucidar problemas de
producción y de conservación del recurso, orientados principalmente a
dar apoyo a los Centros Regionales.
Alentar, desarrollar y coordinar la normalización de
los métodos analíticos para la caracterización de los suelos y el
diagnóstico de la fertilidad.
Fomentar, coordinar y/o ejecutar proyectos de alcance
nacional relacionados con el manejo y conservación de los suelos,
vegetación y agua en apoyo a políticas agrarias gubernamentales.
Generar y mantener actualizado un sistema de
recolección, procesamiento y difusión de información edafológica para
fines agrarios. Participar en la realización de un sistema geográfico de
información integrada de recursos naturales del Centro de Investigación
de Recursos Naturales como base del sistema institucional.
Participar en la capacitación de personal del INTA,
de otros organismos y de técnicos de la actividad privada en temas de
incumbencia.
Objetivos
Generar y disponer de conocimientos científicos
sobre las características, génesis, comportamiento, distribución y
evolución de los suelos.
Evaluar la aptitud, la productividad y la degradación de las tierras,
bajo distintas condiciones ecológicas y diferentes sistemas de
utilización.
Asistir en la implementación de soluciones a
problemas edafológicos regionales, para asegurar la mayor productividad y
sostenibilidad del recurso.
Satisfacer demandas institucionales, gubernamentales
y de la comunidad científico/técnica.
Las estrategias diseñadas para consecución de los
objetivos establecidos son las siguientes:
Mantener actualizado un sistema de recolección de
datos, procesamiento y recuperación de Información de suelos con fines
agropecuarios.
Desarrollar un sistema de diagnóstico y monitoreo de
la degradación en apoyo a sistemas productivos sostenibles.
Elaborar y/o adaptar metodologías y modelos de
evaluación de la aptitud de las tierras para usos específicos y
alternativos, en distintas condiciones agroecológicas , para asistir a la
planificación.
Formalizar canales dinámicos de captación de
demanda y transferencia de información.
Propender acciones conjuntas de investigación y
difusión, con otras unidades de la institución y organismos nacionales e
internacionales.
Normalizar y estandarizar metodologías y técnicas
de investigación.
Participar en Cursos de Grado y Postgrado en Universidades Nacionales.
Desarrollar Jornadas de actualización sobre las temáticas de
investigación que al Instituto, le son propias.
Concientizar a los diferentes niveles de la comunidad
sobre la gravedad de la degradación e importancia de la conservación de
los Recursos Naturales.
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