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El cultivo en contorno, una práctica para la conservación del suelo
y del agua
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por Ing. Agr. Roberto
O. Michelena y por Ing. Agr. Rodolfo
Mon (Técnicos del Instituto de Suelos)
1. INTRODUCCION
La erosión hídrica en la Argentina
ha causado una considerable destrucción de las tierras. En 1957 se
estimó que aproximadamente 340.000 km2, ó sea el 24 % de la superficie
total de la tierra cultivada, estaba afectada por la erosión hídrica (Kugler,
1983).
En la Región Pampa Ondulada
(provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba) que abarcan
aproximadamente 4.600.000 ha, el total de tierras erosionadas es de
1.600.000 ha. es decir, el 26.2% de la superficie total (Musto, 1979).
El desgaste acelerado de los suelos
por el escurrimiento de las aguas pluviales. origina serias pérdidas de
suelo en las tierras onduladas; por tal motivo, para su control, deben
considerarse tanto medidas preventivas como de lucha.
La prevención de la erosión
hídrica debe afrontarse mediante un conjunto armónico de prácticas de
manejo. entre las cuales se destaca el cultivo en contorno por sus efectos
directos. ya que cumple dos funciones principales: acorta la longitud de
la pendiente, con lo que disminuye el potencial erosivo del escurrimiento
superficial y aumenta la infiltración (Ayres, 1960; Hudson,1971).
Por cultivo en contorno o contorneo
se entiende las prácticas de labranza en tierras de cultivos o pastos,
aplicadas teniendo en cuenta el relieve del terreno, es decir, siguiendo
las curvas de nivel (Bennet, 1965).
En las regiones secas, el objetivo
principal del cultivo en contorno es asegurarla captación y conservación
del agua de lluvia. mientras que en las húmedas, en cambio, el propósito
fundamental es reducir las pérdidas de suelo por erosión. Sin embargo,
en los dos casos el contorneo asegura también ambas ventajas. Los surcos
formados por las labranzas en contorno detienen y almacenan el agua en el
suelo, reduciendo así la erosión y obteniendo una mejor distribución de
la humedad en el relieve y en el perfil.
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Cultivo en contorno. Captación de agua
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2. CULTIVO EN CONTORNO CON TERRAZAS
Cuando las tierras cultivables no
pueden protegerse adecuadamente, sólo con la aplicación de medidas
conservacionistas agronómicas, tales como la labranza en contorno,
cultivo en fajas o rotación de cultivos, éstas deberán combinarse con
medidas mecánicas como terrazas, para obtener una adecuada protección
contra la erosión. Este es el caso de zonas con lluvias de alta
intensidad, con suelos que no absorben el agua pluvial con rapidez y en
relieves ondulados de pendientes largas.
El cultivo en contorno con terrazas
fue introducido en EE.UU por P.H. Magnum de Carolina del Norte en 1885, y
ha demostrado ser un método efectivo para controlar la erosión hídrica
en tierras onduladas (Beasley yMeyer, 1957). Además el terraceo es una de
las mejores prácticas mecánicas para la conservación de la humedad (USDA,
1969).
Las terrazas son estructuras, en
general de tierra, que cortan la pendiente para disponer del exceso de
agua de escurrimiento y controlar la erosión, principalmente en tierras
cultivadas.
2.1. Terrazas de banco
Son estructuras que dividen la
pendiente en una serie de franjas a nivel o "bancos". Estas
franjas están separadas por taludes aproximadamente verticales, los
cuales están estabilizados por rocas o vegetación densa.
Este tipo de estructuras mecánicas
se utilizan en regiones montañosas de fuerte pendiente y con cultivos muy
rentables; prácticamente existen en la Argentina.
2.2. Terrazas de caballón o de
absorción
Son terrazas de tierra construidas a
nivel y utilizadas en primer lugar para conservar el agua mediante su
almacenamiento en el suelo, por captación del escurrimiento superficial
en un área tan amplia como sea posible. Se adaptan mejor a zonas de
pendientes suaves, lluvias escasas y poco intensas, con suelos de buena
infiltración y donde la pendiente es menor al 6% (Gil ,1979); se están
utilizando en regiones áridas y semiáridas del país.
2.3. Terrazas de canal o de desagüe
Son estructuras de tierra con un lomo
y un canal de drenaje para interceptar y conducir el exceso del
escurrimiento del agua pluvial a velocidades no erosivas. Con este fin el
canal de la terraza tiene una ligera caída hacia uno de sus extremos o
hacia ambos, generalmente de 0,2-0,5 %.
Según Gil (1979) este tipo de
terrazas deberían ser construidas en áreas con pendientes entre 2 y 10%,
donde el cultivo en contorno simple es insuficiente para el control del
escurrimiento superficial. Se emplean en las regiones húmedas y
semiáridas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre
Ríos, Misiones y Corrientes, entre otras.
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Terraza de absorción |
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3. PLANIFICACIÓN DE UN SISTEMA DE TERRAZAS
Lo primero a considerar cuando se
proyecta un sistema de terrazas son los canales o vías de desagüe, es
decir, ubicar los desagües o áreas de dispersión de los excesos de agua
de escurrimiento. Si éstos no existen naturalmente, deben construirse
canales empastados o vegetados con suficiente anticipación como para
permitir el establecimiento de una adecuada cobertura herbácea en los
mismos.
En la planificación debe tenerse en
cuenta numerosos factores. tales como grado y longitud de las pendientes,
cantidad e intensidad máxima de las lluvias, naturaleza del suelo,
cubierta vegetal, labranzas y sistemas de explotación agrícola, entre
otros.
3.1. Sistemas de cultivo en contorno
Existen numerosos sistemas de trazado
o marcación de un sistema de cultivo en contorno (con o sin terrazas);
sin embargo, y para simplificar el trabajo, se pueden dividir en dos
grupos:
3.1.1. Sistema clásico o
convencional
Es un sistema de cultivo del suelo
que permite realizar todas las labores agrícolas siguiendo líneas guía
o curvas de nivel. Estas pueden ser trazadas a nivel (con todos sus puntos
a igual cota) o bien con una suave pendiente de 0.2-0.5 % para permitir el
desagüe no erosivo del exceso de agua en momentos de lluvias intensas.
En este sistema de trazado las
líneas guías siguen fielmente el relieve del terreno y por lo general
resultan curvas muy sinuosas y no paralelas. Esto dificulta las labranzas
que debe realizar el agricultor. ya que al arar el espacio entre dos
líneas guías. quedan triángulos difíciles de trabajar (líneas cortas)
que luego no son cultivadas (Ayres, 1960; Hudson, 1971).
Coyle (1961) describe una técnica de
sistematización del predio ajustada a estrictas condiciones de nivel, lo
que supone costosas operaciones de movimiento de tierra y emparejamiento.
Sin embargo. el sistema de cultivo en
contorno clásico o convencional se adapta bien a terrenos de relieve
uniforme, poco frecuente en la práctica y sus beneficios son mayores en
cultivos de escarda (maíz, soja) que inicial mente dejan el suelo
descubierto por más tiempo, y en donde las operaciones posteriores de
cultivo mantienen los surcos en contorno hasta la cosecha.
En general el cultivo en contorno
clásico encuentra resistencia a su aplicación entre los productores por
cuanto su realización complica las labores, a pesar de la sencillez y
bajo costo de instalación.
3.1.2. Sistemas simplificados
Con el objeto de disminuir las
dificultades que el cultivo en contorno clásico ocasiona a los
agricultores y mantener sus ventajas, en el mundo se desarrollaron los
sistemas simplificados. En estos sistemas se trata de paralelizar las
líneas guías para evitar la formación de triángulos de difícil
labranza, de suavizar sus curvas y de disminuir el número de líneas
guía.
Esta simplificación a veces va en
desmedro de la exactitud o precisión del Sistema, pero ello es
recompensado por una mayor simplicidad en las labranzas que el productor
debe realizar.
Si bien estos sistemas simplificados
favorecen al agricultor en cuanto a la ejecución de las labores, en
cierto modo complican el planeamiento y el trazado de las líneas guía,
que obviamente debe ser realizado por técnicos especializados (Beasley y
Meyer, 1957; Prego, 1968).
En EE.UU y en el resto del mundo se
han desarrollado numerosos métodos de simplificación del cultivo en
contorno clásico. En algunos de ellos las líneas guía se marcan sobre
el terreno según intervalos verticales determinados por distintas
fórmulas (USDA, 1969). Ello permite el trazado de un sistema paralelizado
de curvas de nivel que reduce notablemente el porcentaje de líneas
cortas, en áreas con pendientes más o menos uniformes (Beasley y Meyer,
1957; Coyle, 1961).
3.2. Maquinaria para la construcción
de terrazas
Existen numerosas máquinas
utilizadas en la construcción de terrazas. Algunas son comunes y de
empleo factible en el país, como arado de reja y vertedera, de discos o
arados rastra, entre otras, y las específicas de difícil empleo por su
elevado costo, entre las que se pueden mencionar los distintos tipos de
terraceadores (INTA, 1962).
La herramienta utilizada generalmente
en la construcción de las estructuras de tierra es la maquinaria
agrícola disponible en el campo.
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Construcción de terraza con arado de reja
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Lote sistematizado en contorno con terrazas
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4. REALIZACIÓN DE ENSAYOS DE CULTIVO EN CONTORNO A CAMPO
Desde hace varias décadas la Unidad
de Edafología del Instituto de Suelos del INTA en Castelar, ha realizado
ensayos de sistematización en contorno en campos de productores
demostradores.
Estos estudios fueron de carácter
demostrativo y/o de investigación llevándose a cabo en distintas áreas
de la Pampa Ondulada (norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe) y en el
centroeste de Santiago del Estero, con pendientes promedio que varían
entre el l.5 y 4 %. En todos los casos se sistematizaron lotes en contorno
aplicando el método de la "Línea guía modificada",
construyendo terrazas de desagüe de base ancha (8-10 m), con un desnivel
entre el lomo y el fondo del canal de 0.30 a 0,50 m, con una caída en el
canal de 0.2-0.5 %. En la construcción de las estructuras se utilizó la
maquinaria disponible, como arado de reja, de discos y arado rastrojero.
Se efectuaron determinaciones de
humedad de suelo por gravimetría en los lotes sistematizados en contorno
y en los testigos trabajados en el sentido de la pendiente. Estas
determinaciones se realizaron hasta una profundidad de 0.60-0.90 m según
los casos.
El procedimiento de muestreo incluyó
efectuar las determinaciones sobre dos líneas paralelas a la dirección
de la pendiente (I y II) a distintas profundidades y en tres posiciones
del relieve: loma. media loma y bajo (Al y Bl, Cl y A2, B2 y C2). Además
se tomaron cinco puntos equidistantes entre sí en la media loma, en los
cuales se determinó la humedad a 0.60 m de profundidad (puntos 1 al 5)
(Figura l).

Figura 1. Esquema del muestreo de suelo para la
determinación de humedad
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En algunos casos fue posible
completar el estudio de la distribución de la humedad con datos de
rendimiento de maíz. Por tal motivo se cosecharon a mano tres líneas de
15 m de longitud cada una, separada entre sí por cinco hileras, en dos
posiciones del relieve: loma y bajo; considerando un espaciamiento de 0,70
m entre líneas de maíz, corresponde una superficie cosechada de 10,5 m2.
En estas líneas se determinaron:
número y altura de planta y número y peso de espigas.
Posteriormente se promediaron los
valores obtenidos para cada posición del relieve y en cada parcela.
El detalle de cada uno de los ensayos
instalados y los resultados obtenidos es el siguiente:
4.1. Establecimiento "Santa
Laura", San Antonio de Areco (Provincia de Buenos Aires)
Se sistematizó un lote de 50 ha en
el cual se marcaron dos parcelas sistematizadas en contorno sin terrazas (ST),
dos parcelas con terrazas (CT) quedando otras dos como testigo (T) o sea
trabajadas en el sentido de la pendiente. Se presenta un esquema del
ensayo establecido en la Figura 2.

Figura 2. Esquema del ensayo de cultivo en contorno
realizado en el establecimiento Santa Laura ( S.A. de Areco, provincia de
Buenos Aires)
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El ensayo se ubicó en un suelo
correspondiente a la serie Capitán Sarmiento, que presenta una secuencia
de horizontes A1-B1-B2t-B3-CI-C2Ca. Este suelo es un Argiudol típico, que
presenta un horizonte A1 de 0,27 m de espesor, de textura franco limosa y
un B2 fuertemente textural arcilloso, que se encuentra entre los 0,38 y
0,90 m de profundidad (Pittaluga y Vavruska ,1979).
Analizando los promedios del
contenido de humedad en las repeticiones y a 0,30 y 0,60 m de profundidad,
se observa que las parcelas con cultivo en contorno, con o sin terrazas,
presentan una mayor distribución de la humedad en las distintas
posiciones del relieve, respecto al testigo, considerando la diferencia
entre sus valores en la loma y el bajo (Cuadro I).
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Cuadro I. Diferencias promedio en el contenido de
humedad entre la media loma y bajo en parcelas en contorno y testigo
para dos profundidades.
(San Antonio de Areco).
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Parcela |
Diferencia de humedad |
|
Profundidad (cm) |
|
30 |
60 |
|
% |
mm* |
% |
mm |
|
Testigo |
6.6 |
25.7 |
3.4 |
15.3 |
|
Cultivo en contorno (ST |
2.4 |
9.4 |
1.7 |
7.6 |
|
Cultivo en contorno (CT) |
2.2 |
8.6 |
1.5 |
6.7 |
|
|
|
* Para estimar humedad en mm de lámina se usaron para
30 y 60 cm valores de densidad aparente de 1.3 y 1.5 g cm-3,
respectivamente.
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En el Cuadro II se presentan los rendimientos
promedio de ambas repeticiones, en peso de espigas cosechadas en una
superficie de 10,5 m2, correspondientes a las parcelas en contorno y al
testigo, según las posiciones en el relieve.
Cuadro II. Peso promedio de espigas de maíz
cosechadas en una superficie de lO,5 m2 en las parcelas en contorno y
testigo, para dos posiciones del relieve.
(San Antonio de Areco).
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Posición relieve |
Peso espigas (kg) |
|
Contorno ST |
Contorno CT |
Testigo |
|
Loma |
8.300 |
8.750 |
7.750 |
|
Bajo |
8.150 |
9.000 |
8.450 |
|
Diferencia |
0.150 |
0.250 |
0.700 |
|
Promedio |
8.225 |
8.875 |
8.100 |
|
Porciento |
101.5 |
109.6 |
100 |
|
|
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Considerando una proporción de 80%
de grano en las espigas, se tendría un rendimiento de maíz de 6.267,
6.762 y 6.171 kg/ha en las parcelas en contorno (sin y con terrazas) y el
testigo, respectivamente.
Según este cuadro, las diferencias
promedio entre loma y bajo son de 250,150 y 700 gramos para las parcelas
en contorno, con o sin terrazas y el testigo respectivamente. Por otra
parte si se comparan los rendimientos promedio, se observa que el aumento
en peso de espigas de las parcelas en contorno con o sin terrazas,
respecto del testigo, es de 9,6 y 1.5% respectivamente.
Analizando los datos de número de
plantas y de espigas cosechadas por parcela no se observan diferencias
apreciables entre parcelas, siendo de 1,3-1,4 el número de espigas por
planta.
4.2. Establecimiento
"Marzo", María Teresa (Provincia de Santa Fe)
En este establecimiento se
sistematizó un lote de 45 ha que presenta un suelo de la serie Venado
Tuerto, Argiudol háplico con B textural incipiente , con un horizonte A1
de 0,20 m de espesor, franco limoso; entre los 0.30 y 0,60 m se encuentra
un B2 levemente textural, franco arcillo limoso, y luego un horizonte B3
entre los 0,60 y 1,15 m, franco limoso (INTA, 1966).
En este ensayo se realizaron determinaciones de humedad a 0,30, 0,60 y
O,90 m de profundidad, siguiendo el mismo esquema de muestreo descripto
anteriormente.
Cuadro III. Diferencia en el contenido de humedad
entre media loma y bajo en las parcelas en contorno y testigo, a
distintas profundidades (María Teresa).
|
Parcela |
Profundidad (cm) |
|
30 |
60 |
90 |
|
% |
mm* |
% |
mm |
% |
mm |
|
Testigo |
9.0 |
32.4 |
6.0 |
24.3 |
5.0 |
19.5 |
|
Contorno |
2.0 |
7.2 |
1.5 |
6.1 |
1.0 |
3.9 |
*Para el cálculo de la humedad en mm de
lámina de agua se utilizaron los siguientes valores densidad aparente:
0 - 30 cm Da = 1.20 g cm-3
30 - 60 cm Da = 1.35 g cm-3
60 - 90 cm Da = 1.30 g cm-3
|
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En el Cuadro III se observa que en el testigo la
diferencia de humedad retenida, entre la media loma y el bajo (a favor del
bajo) fueron en promedio del 9, 6 y 5 %.En la parcela en contorno estas
diferencias de humedad fueron del 2, 1,5 y 1 %,para las mismas
profundidades, lo que demuestra en este caso una mejor distribución del
agua de escurrimiento a lo largo del relieve.
Cuadro IV. Diferencias en la
retención de humedad entre parcelas en contorno y testigo para tres
profundidades y distintas posiciones en el relieve.
(María Teresa)
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Posición relieve |
Profundidad (cm) |
|
30 |
60 |
90 |
Total |
|
% |
mm* |
% |
mm |
% |
mm |
mm |
|
Media loma |
6.8 |
24.5 |
6.6 |
26.8 |
5.4 |
21.0 |
72.3 |
|
Bajo |
-7.5 |
-27.0 |
-5.5 |
-22.3 |
-4.0 |
-15.6 |
-64.9 |
* En el cálculo de la humedad en lámina de agua en mm,
se utilizaron los mismos valores de densidad aparente usados en el Cuadro
III.
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Nota: Los valores negativos
significan una mayor retención de humedad en el testigo respecto a1 lote
en contorno.
En la parcela en contorno se
almacenaron 6.8, 6.6 y 5.4 % más de humedad en la media loma respecto del
testigo. para 0.30, 0.60 y 0.90 m, respectivamente. Esto representa un
aumento del 72.3 mm en la humedad edáfica retenida hasta una profundidad
de 0.90 m. Por otro lado y considerando el bajo, el testigo almacenó 64.9
mm más de lámina de agua que la parcela sistematizada, en los primeros
0.90 m del perfil (Cuadro IV).
Al igual que en el caso anterior se
realizó la cosecha de maíz en una superficie de 10.5 m2 por cada
parcela, de acuerdo a la metodología descripta anteriormente. La
diferencia con los casos anteriores es que la cosecha también se realizó
en la parcela en contorno, en un área en la que antes de la
sistematización existía una pequeña laguna.
Cuadro V. Peso promedio de espigas de maíz
cosechadas en una superficie de 10.5 m2 en las parcelas en contorno y
testigo, para distintas posiciones en el relieve. (María Teresa)
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Posición relieve |
Peso espigas (kg) |
|
Cultivo en contorno |
Testigo |
Diferencias |
|
Media loma |
9.800 |
7.100 |
+2.700 |
|
Bajo |
8.800 |
8.700 |
+0.100 |
|
Antigua Laguna1 |
6.000 |
----- |
|
|
Promedio |
9.300 |
7.900 |
+1.400 |
|
8.200* |
|
+0.300 |
*Promedio considerando la antigua laguna.
|
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Considerando una proporción del
80% de granos en las espigas, se tendría un rendimiento de maíz de
7.086 y 6.019 kg/ha en las parcelas en contorno y testigo,
respectivamente. Estos rendimientos representarían un aumento del
17.7% respecto del testigo.
En el Cuadro V se observa para la
parcela en contorno se obtuvo una diferencia en el peso de espigas de
1.400 kg (17.7 %) respecto al testigo; si se considera el promedio que
incluye a la laguna, esta diferencia se reduce a 0.300 kg (3.8 %).
Mediante el cultivo en contorno
se ha recuperado una superficie baja (antigua laguna) que antes de la
sistematización no se roturaba por exceso de humedad. Si bien en el
primer año en este bajo el maíz desarrollo pero no llegó a granar,
al año siguiente se obtuvo un rendimiento aceptable (Cuadro V).
4.3. Establecimiento Picabea: Arrecifes (Provincia de Buenos
Aires).
En este establecimiento se
sistematizó un lote de 40 ha y, como en los anteriores, se aplicó un
sistema de cultivo en contorno con terrazas paralelas.
El lote del ensayo presenta un
suelo de la serie Arrecifes (Argiudol típico) y una pendiente
variable entre 1,5% en la parte baja hasta 4,9% en la media loma.
La secuencia de horizontes en el
perfil es: A1 (0- 18 cm); Bl (18- 27 cm); B2t (27- 80 cm); B3 (80- 135
cm); CCa (135- 170 cm)(Casas y Michelena,1979).
El lote sistematizado se sembró
con soja y se efectuaron determinaciones de humedad edáfica a 30 y 60
cm de profundidad en las parcelas testigo y en contorno. En Cuadro VI
se expresan las diferencias en el contenido de humedad.
Cuadro VI. Diferencias en el contenido de humedad entre las
parcelas en contorno y testigo, para 30 y 60 cm de profundidad y
en dos posiciones del relieve. (Arrecifes).
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Posición relieve |
Diferencia de humedad |
Diferencia acumulada en 60 cm (mm) |
|
Profundidad (cm) |
|
30 |
60 |
|
% |
mm* |
% |
mm |
|
Media loma |
3.6 |
14.0 |
5.2 |
23.0 |
37.0 |
|
Bajo |
-2.5 |
9.8 |
-4.9 |
-21.8 |
-31.6 |
* En el cálculo de la humedad en
lámina de agua se utilizaron los siguientes valores de densidad
aparente : Da = 1,30 g/cm3 (0- 30 cm) y Da =1,48 g/cm3 (30- 60 cm)
|
|
|
Los datos de humedad del suelo en
el ensayo demuestran que el cultivo en contorno tuvo una mayor
captación de agua pluvial en la media loma y superó al testigo en
3,6% (14 mm) y 5,2% (23 mm) a 30 y 60 cm de profundidad ,
respectivamente. Por otro lado, en el bajo, el testigo superó al
cultivo en contorno en 2,5% (9,8 mm) y 4,9% (21,8 mm) para ambas
profundidades.
La parcela en contorno almacenó
37 mm de humedad más que el testigo en la media loma hasta 60 cm de
profundidad.
La diferencia en el contenido de
humedad entre la media loma y el bajo, a 30 cm de profundidad, fue de
3,5% (13,7 mmmn) para la parcela testigo y un 0,7% (2,7 mm) para el
cultivo en contorno, mientras que para 60 cm de profundidad los
valores fueron 6,8% (30,2 mm) y 1,5% (6,7 mm), respectivamente.
4.4. Establecimiento "Colonia Josefina". El Colorado
(Provincia de Santiago del Estero).
En las áreas onduladas del norte
de la región centroeste de Santiago del Estero (región semiárida),
las pendientes suaves y largas originan la pérdida de la mayor parte
de las lluvias por escurrimiento superficial. Por tal motivo se
sistematizó en contorno un lote de 15 ha con la construcción de
terrazas de tierra a nivel (terrazas de absorción).
En este caso la aplicación del
cultivo en contorno tuvo como finalidad la captación y almacenamiento
del agua pluvial, debido a que ésta es una región semiárida con una
precipitación media anual de 836 mm (período 1980-1990).
El lote sistematizado presenta
una pendiente promedio del 1,5 -2% y el suelo es un Hapludol típico
con una secuencia de horizontes AI-B2-B3-C; el Al tiene 34 cm de
espesor y textura franco arcillosa.
Como antecedente se puede
señalar gue en este lote, antes de la sistematización no era posible
obtener cosecha de granos, ni aun implantar una pastura perenne por el
excesivo escurrimiento superficial (Michelena, 1982).
Cuadro VII. Diferencias en el contenido de
humedad edáfica entre las parcelas en contorno y testigo, para
tres profundidades y posiciones en el relieve (El Colorado)
|
Posición en el relieve |
Diferencia humedad |
Diferencia acumulada en 90 cm (mm) |
|
Profundidad (cm) |
|
30 |
60 |
90 |
|
% |
mm* |
% |
mm |
% |
mm |
|
Loma |
5.5 |
21.4 |
4.9 |
19.1 |
7.0 |
27.3 |
67.8 |
|
Media loma |
5.4 |
21.0 |
6.7 |
26.1 |
5.3 |
20.7 |
67.8 |
|
Bajo |
-4.9 |
-19.1 |
-4.7 |
-18.3 |
-6.7 |
-26.1 |
-63.5 |
|
Promedio |
5.3 |
20.5 |
5.4 |
21.2 |
6.3 |
24.7 |
66.4 |
* En el cálculo de la humedad en lamina de agua (mm)
se utilizó un valor de densidad aparente de 1,3 g/cm3.
|
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Según la información de humedad
edáfica presentada en el Cuadro VII, se observa que mediante el
cultivo en contorno se aumentó la eficiencia en la captación del
agua pluvial respecto al testigo, almacenándose en promedio 66,4 mm
más de agua hasta una profundidad de 90 cm; discriminando en función
de la profundidad se obtuvieron 20,5; 21,2 y 24,7 mm más de
almacenamiento de agua a 30, 60 y 90 cm de profundidad,
respectivamente.
Si se compara la diferencia en el
contenido de humedad entre la media loma y el bajo, para una
profundidad de 30 cm, se obtuvo 5- 6 % (19,5- 23,4 mm) para el testigo
y el 1% (3,9 mm) en el cultivo en contorno. Esto demuestra la mayor
eficiencia del contorneo en la distribución de la humedad edáfica
debido a un menor escurrimiento superficial del agua de lluvia.
El lote sistematizado fue
sembrado con cereales de invierno, con franjas de centeno, trigo y
cebada, mientras que las terrazas se estabilizaron mediante la siembra
de Melilotus albus (trébol de olor blanco). Si bien no se midió el
rendimiento de los cereales, éstos se desarrollaron muy bien, fueron
cosechados y quedó un abundante rastrojo; algo similar ocurrió con
el trébol de olor.
5. CONCLUSIONES
A través de la información
obtenida en los ensayos a campo de lotes sistematizados en contorno y
utilizando un método simplificado con terrazas paralelas, se
presentan las siguientes conclusiones generales:
5.1. El cultivo en contorno produce mayor
eficiencia en la captación del agua pluvial disminuyendo el
escurrimiento superficial y la erosión. Si bien este efecto es muy
variable teniendo en cuenta los numerosos factores que intervienen
en la captación y dinámica del agua en el suelo, la humedad
edáfica retenida en la media loma en las parcelas en contorno, fue
superior a la del testigo en valores que variaron entre 5,3 y 6,8%
en promedio para los primeros 90 cm del perfil.
5.2. La mejor distribución del agua pluvial en
el cultivo en contorno se manifiesta además a través de una menor
diferencia en el contenido de humedad entre media loma y bajo,
respecto del cultivo en sentido de la pendiente (testigo) .Los
valores promedio de estas diferencias variaron entre 0 ,7 y 2 ,4 %
en el cultivo en contorno y entre 3,4 y 9% en el testigo.
5.3. El éxito del cultivo en contorno depende,
entre otras cosas, de contar con suficiente agua pluvial para
distribuir. En épocas de sequía, este sistema no aportará
beneficios respecto a la labranza en el sentido de la pendiente.
5.4. Si bien la bibliografía señala la
construcción de terrazas en pendientes superiores al 3 %, estas
estructuras son efectivas en pendientes aún menores, cuando se dan
condiciones con pendientes largas, cultivos de escarda, suelos
erosionables.
5.5. Si bien las terrazas de base ancha (8-lO m)
pueden ser totalmente cultivables, la labranza continua afecta su
estabilidad. Por tal motivo se aconseja fijarlas mediante
vegetación permanente.
5.6. Aún teniendo en cuenta la gran variabilidad
en el tiempo y en el espacio de los rendimientos de un cultivo, es
posible señalar que en los ensayos realizados a campo, se obtuvo un
aumento del rendimiento de maíz sembrado en contorno entre 9,6 y
17,7% respecto del testigo. Cabe esperar que la mayor distribución
de la humedad en el terreno, producida por la sistematización, sea
parcialmente responsable de los aumentos de rendimiento observados.
5.7. El cultivo en contorno debe considerarse
como una práctica más, que debe ser complementada con medidas
agronómicas tales como siembra directa, rotaciones, manejo de
rastrojos y labranzas adecuadas, entre otras, para obtener un
efectivo control del escurrimiento superficial y la erosión.
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