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Boletin:"Desideratum"

 

Estación  Experimental Agropecuaria. INTA-Salta

ISSN 1667-6580 

 

El negocio de exportar agua

Además

Miércoles 17 de febrero de 2004 - Año II - Nº 15


Prólogo

Introducción

Cuestión de eficiencias

Agua virtual en las pampas

Libre comercio agrícola

 

 

Roya de la Soja

 

Publicaciones

 

Servicios

 

Varroa

Prologo

 

Por ser un tema de candente actualidad tecnológica y de política económica se ha considerado de interés general participar al público lector de DESIDERATUM del interesante artículo adjunto, levemente adaptado de Javier Preciado Patiño.
Como ya se mencionó al comienzo de la edición de este boletín en febrero de 2003, serán bienvenidas colaboraciones de tipo agronómico-biológicas que sean de interés general. Se agradecerá aun mas si el texto viene acompañado de excelentes fotografías y/o dibujos, en lo posible originales. Pretendemos que DESIDERATUM sea, no solo un foro de divulgación científica, sino también de fructífero intercambio de experiencias e ideas. 

Ing.Agr. Roberto Neumann

 

 

 

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Introducción

 

Visto desde otro ángulo, el comercio agrícola mundial no es sino una gigantesca transferencia de agua, en forma de commodities, desde regiones donde se la encuentra en forma abundante y a bajo costo, hacia otras donde escasea, es cara y su uso compite con otras prioridades. Esto ya tiene un nombre, entre los estudiosos del enfoque y la la denominan "agua virtual" y sostienen que este comercio se incrementará en el futuro, de la mano de una demanda creciente, paralela al agotamiento y contaminación de los recursos.

 

El caso chino

Se estima que China compró en el 2003 entre 16 y 18 millones de toneladas de poroto de soja, lo mismo o más de lo que produce, lo cual le representa una salida de divisas del orden de los 3.500 millones de dólares, a valores actuales. Lo hace porque es una economía en expansión cuya población, en la medida que mejora su ingreso, se vuelca hacia las proteínas animales, que se producen sobre la base de hidratos de carbono y proteínas vegetales.
Pero también porque lo que le sobra no es precisamente agua. Si bien es el quinto en el ranking mundial de países en cuanto a volumen de recursos hídricos, los 1.200 millones de habitantes que posee hace que la disponibilidad de agua per cápita lo ubique entre los últimos del planeta.
Hoy China enfrenta el creciente problema que su industria en expansión y una población que accede a más ingresos le demandan más recursos hídricos, que necesariamente debe quitárselos a la agricultura, en particular en la región Norte del país, donde buena parte del trigo que allí se produce utiliza agua de riego.
Sucede que el país asiático se autoimpuso, lo logró y superó, generar el 95 por ciento del consumo de trigo, maíz y arroz. Pero estos cultivos son sumamente ineficientes en el uso de agua. Mantener la producción triguera en el Norte del país ha llevado a drásticas reducciones de los acuíferos -que se contaminaron con agua salobre- y negativos impactos ambientales, que hoy comienzan a resquebrajar el sistema.
En este sentido, el Departamento de Agricultura de los EE.UU. dio a conocer en marzo del 2003, un informe denominado "China's Agricultural Water Policy Reforms" donde plantea que se producirán cambios en el perfil de la producción agrícola del país asiático, desde los cultivos extensivos altamente demandantes en agua, hacia los intensivos, de alta demanda en mano de obra -ventaja comparativa de China- y con factibilidad de aplicar tecnologías de conservación del riego, con viabilidad económica.
Esto es lo que se denomina "agua virtual". Cuando China importa 18 millones de toneladas de soja, ingresan "virtualmente" los 22.500 millones de metros cúbicos de agua que hicieron falta para producirlas. 

 

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Cuestión de eficiencias

 

Una persona bebe, en todo un año, aproximadamente un metro cúbico de agua. Requiere -término medio- para el uso doméstico entre 50 y 100 m3 en el mismo lapso. Pero los alimentos que consume al año necesitan unos 1.000 m3 para ser producidos. En el caso de la soja, por ejemplo, la bibliografía argentina cita eficiencias del uso del agua de entre 5 y 11 kg por cada 10 m3. Índices similares se le pueden adjudicar al girasol o el trigo. En este grupo de los commodities se destaca el maíz, que por su metabolismo C4 logra producir entre 10 y 24 kg de grano con los mismos 10 m3.
En el caso de la soja, y haciendo un promedio de 8 kg por cada diez metros cúbicos de agua, significa que los 35 millones de toneladas que se producen por año en el país y se exportan casi todos, requirieron de unos 44.000 millones de metros cúbicos de agua para producirlos, lo cual no sería posible hacerlo si el agua no tuviera costo cero, como es la que viene de la lluvia.
Ese volumen de agua es 20 veces el que dispone Israel por año. Anthony Allan, especialista en temas hídricos de la Universidad de Londres, sostiene que los países del Norte de África y Medio Oriente hace rato ya que se encuentran en déficit hídrico y que, aunque su dirigencia política no lo reconozca explícitamente, las crecientes importaciones de cereales y harina de trigo, sobre todo en el período que va de 1970 a 1985, es la manifestación del déficit del recurso hídrico.

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Agua virtual en las pampas

 

Parece claro que una de las ventajas comparativas de los agricultores argentinos es disponer de agua a costo cero, gracias a las precipitaciones que caen en sus campos.
Sin embargo, la intensificación del ciclo húmedo en la región pampeana crea la paradoja de que los campos queden inutilizados por excesos de agua, sea porque permanecen inundados o porque no hay piso para ingresar con maquinaria.
La respuesta obvia es desalojar el agua hacia el mar de la forma más rápida posible. Esto es en definitiva por lo que pelean los productores de la cuenca del Salado y de otras regiones también. Pero ya en 1884, Florentino Ameghino proponía considerar los excesos de agua como reservas para los ciclos secos.
"No tenemos agua de sobra, sino tan sólo la bastante si toda ella pudiera ser aprovechable. Luego, dar desagüe ilimitado a las aguas que cubren en ciertas épocas los terrenos de la pampa, sería desperdiciar sin provecho una cantidad enorme de líquido indispensable a la fertilidad del país", decía el científico en una conferencia que daba en el Instituto Geográfico Militar en ese año.
Es cierto que tremendos cambios tecnológicos se sucedieron entre esa fecha y el presente, en particular en el capítulo agrícola. Y sin embargo, ¿es lógico echar al mar un recurso que escasea en el mundo entero, en particular en aquellas regiones más pobladas, con más rápido deterioro de sus recursos naturales y crecientemente ávidas de alimentos básicos?
El gobierno de La Pampa acaba de dar un primer paso en este sentido. En la región de Quemú Quemú tiene licitada la construcción de un reservorio de 25.000 hectáreas hacia donde circulará el agua que hoy sacó de producción a unas 60.000 hectáreas. Consultado al respecto, el Ministro de la Producción pampeano, Néstor Alcala, explicó que en principio no está previsto en esta primera etapa utilizar ese reservorio para riego, pero no descarta que el próximo paso sea estudiar la factibilidad de promocionar la forestación con esta agua. Ahí, el sistema terminaría de cerrar: todos los campos en producción sin problemas de agua, y cuando las mismas producen excesos, se canalizan hacia un reservorio que la utilizaría para un nuevo emprendimiento productivo.

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Libre comercio agrícola

 

Paul van Hofwegen, del Consejo Mundial del Agua (Water World Council), apunta que el incremento del comercio global de agua virtual implica cambios drásticos en los patrones de producción agrícola de los países y que tiene que ser examinado en términos políticos de seguridad y soberanía alimentaria, generación de empleo y utilización de los recursos hídricos.
Obviamente, para que una nación confíe su provisión de materias primas básicas a proveedores externos, es necesario que el proteccionismo ceda y el librecambio agrícola aumente. Un mundo seguro, con líderes políticos que apuesten a la libre circulación de los bienes, es la forma en que los países pueden ir librándose de sus políticas de autoabastecimiento de materias primas y concentrarse en la producción de aquellos cultivos que maximizan su retorno económico por metro cúbico de agua consumida.
En este marco, la cadena granaria argentina tiene un gran partido por jugar, pero es necesario, al mismo tiempo, promover ese marco comercial y valorizar el recurso hídrico.

 

Más información:

Ing. Agr. Roberto Neumann

rneumann@correo.inta.gov.ar

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Además

 

Roya de la Soja

 

En el marco de la Resolución SAGPYA N° 538/03, se lanzó oficialmente el Programa Nacional de Roya de la Soja el cual es ejecutado en forma conjunta entre INTA, EEA Obispo Colombres, SENASA y SAGPYA, integrados con asociaciones privadas de productores (AACREA y AAPRESID).
El programa se basa en un fuerte sistema de prospección y vigilancia fitosanitaria a campo, permitiendo la detección temprana de la enfermedad y la oficialización del estatus de Phakopsora pachyrhizi (patógeno causal de la roya asiática de la soja) en el país.

Desde INTA buscamos difundir y sensibilizar al productor de soja sobre la importancia conocer las caracteristicas de roya de soja por ello acercamos a nuestros suscriptores un interesante artículo al respecto.


La roya de la soja: Principales aspectos de la enfermedad y consideraciones sobre su manejo.

 

Introducción


Las enfermedades del cultivo de la soja en Argentina están consideradas en la actualidad como importantes factores que reducen los rendimientos y que pueden incluso provocar la pérdida total de la producción de un lote. Las epifitias del cancro del tallo (Diaporthe phaseolorum var. meridionalis), síndrome de la muerte súbita (Fusarium solani f. sp. glycines), mancha ojo de rana (Cercospora sojina) y podredumbre carbonosa del tallo (Macrophomina phaseolina), registradas en los últimos 10 años en diferentes regiones del país, sumadas a los niveles alcanzados por otras enfermedades como la podredumbre de la raíz y base del tallo (Phytophthora sojae) y el complejo de fin de ciclo (Cercospora kikuchii, Septoria glycines, Phomopsis spp., etc.), constituyen ejemplos de la magnitud de los daños que pueden llegar a ocasionar los patógenos de la soja.
Esto ha llevado a que paulatinamente los productores de soja tomen conciencia de la trascendencia que tienen tanto el diagnóstico como el manejo de la problemática sanitaria del cultivo. Así, mediante la utilización de diversas estrategias de control, se han podido reducir las pérdidas por enfermedades, e inclusive solucionar completamente los problemas generados por algunas de ellas.
La producción de soja de Argentina enfrenta ahora la amenaza de una nueva enfermedad, recientemente detectada en el nordeste del país. Se trata de la roya de la soja, la cual es conocida por haber provocado severos daños en lotes de soja ubicados en varios continentes desde su identificación a comienzos del siglo pasado en Asia.
En Sudamérica, la enfermedad fue detectada en Paraguay en Marzo de 2001 en el distrito de Pirapó, Departamento de Itapúa, donde causó en algunos lotes pérdidas de rendimiento superiores al 60%. También en esa campaña se la detectó en Brasil, aunque restringida a la costa oeste del Estado de Paraná.
En el ciclo agrícola, 2001/02, Brasil registró más de 400.000 hectáreas afectadas, con pérdidas cercanas a los 25 millones de dólares, lo que da una idea de la capacidad de dispersión y del potencial destructivo de la roya. Asimismo, hacia finales de esa campaña, ya se la cita en algunas localidades de las Provincias de Misiones y Chaco, Argentina.
Dado su alto poder de destrucción, es necesario estar alerta ante su posible presencia en las principales regiones productoras de soja del país, así como conocer mayores detalles sobre este importante enemigo del cultivo. En el presente trabajo se informa sobre los aspectos básicos de la enfermedad y las principales recomendaciones que para su manejo se mencionan en los países en donde la roya de la soja es un problema.

 

Antecedentes
La roya de la soja es causada por dos especies del género Phakopsora, las que fueron separadas taxonómicamente recién en 1992 (Ono et al.). Ambas especies poseen estructuras morfológicas muy semejantes y causan en las plantas una sintomatología similar. Sin embargo, difieren fundamentalmente en la intensidad de los daños que provocan en el cultivo. La denominada roya "asiática" es causada por Phakopsora pachyrhizi, y es la que causa los mayores daños. Se han citado pérdidas de rendimiento de hasta 80%, incluso en algunos lotes hasta el 100%). P. pachyrhizi identificada por primera vez en Japón en 1902; luego fue detectada en India (1906), Australia (1934), China (1940), sudeste de Asia (1950s) y Rusia (1957). Durante muchos años permaneció restringida a Asia y Australia, hasta ser nuevamente encontrada en Hawai en 1994, luego en el continente africano (desde Uganda hasta Sudáfrica) a partir de 1997, y finalmente en Sudamérica a partir de 2001.
En tanto, la roya "americana" o "del nuevo mundo" es causada por Phakopsora meibomiae, y no provoca daños de tanta magnitud como la "asiática". Fue encontrada por primera vez en Puerto Rico en 1974 y luego en otros países del continente como Colombia y Brasil.
Además de provocar síntomas semejantes, ambas especies presentan estructuras morfológicas (por ejemplo urediniosoros y urediniosporas) similares. Si bien se las puede diferenciar por algunas estructuras (teliosoros) de infrecuente ocurrencia bajo condiciones naturales, es preferible recurrir a técnicas más modernas, como por ejemplo las moleculares, para determinar cual es la especie en cuestión.

 

Síntomas
Los síntomas iniciales se pueden observar en las hojas inferiores de plantas próximas o en floración. Primero se aprecia una decoloración amarilla en el haz de las hojas inferiores. A medida que la infección avanza, las hojas se tornan amarillentas y las lesiones se manifiestan como pústulas pequeñas de color marrón. 

Los síntomas más característicos son lesiones de color marrón-amarillento a marrón-rojizo u oscuro, donde se forman los urediniosoros que son globosos y sobresalientes. A través del poro central del urediniosoro son exudadas las urediniosporas, formando una masa de esporas sobre y alrededor del urediniosoro.
Las lesiones se presentan en hojas y eventualmente en pecíolos, tallos y vainas. Sin embargo, son más abundantes en las hojas, sobre todo en el envés.
Existen dos tipos de lesiones, que depende de la edad de la lesión así como de la interacción entre el genotipo de soja y la raza del patógeno:
a) Lesiones marrón-rojizas (RB): consisten en grandes áreas necróticas de color marrón rojizo sin o con pocos urediniosoros.
b) Lesiones marrón-amarillentas (TAN): son pequeñas pústulas, que cuando maduran muestran masas de urediniosporas.
Los síntomas de la roya pueden ser confundidos con los de otras enfermedades del cultivo de la soja (mancha marrón, tizón bacteriano y pústula bacteriana), por lo que se recomienda que, ante la duda, se remitan muestras a los laboratorios especializados para que se efectúen los correspondientes análisis fitopatológicos.

Principales aspectos epidemiológicos
Phakopsora pachyrhizi es un patógeno biotrófico, por lo que no sobrevive en los rastrojos infectados. En cambio, sí sobrevive en plantas guachas de soja, así como en los numerosos hospedantes alternativos que tiene este hongo.
Se han citado 31 especies en 17 géneros de leguminosas que son hospedantes de P. pachyrhizi en la naturaleza, mientras que 60 especies en otros 26 géneros resultaron infectadas cuando el hongo fue inoculado bajo condiciones controladas. P. melbomiae produce infecciones naturales en 42 especies de 19 géneros de leguminosas, y con inoculaciones artificiales llegó a infectar 18 especies en otros 12 géneros (Hennen, 1996).
Existen 24 especies en 19 géneros que son hospedantes de ambas especies de Phakopsora, entre los que se pueden mencionar a las siguientes: kudzu (Pueraria lobata), trebol (Melilotus spp.), lupino (Lupinus hirsutus), poroto (Phaseolus vulgaris), caupi (Vigna unguiculata). También han sido citadas como hospedantes diversas otras especies en los géneros Cajanus, Crotalaria, Dolichos, Lablab, Medicago, Pachyrhizus, Rhynchosia,y Vicia.
Las urediniosporas, que pueden sobrevivir hasta 50 días, son fácilmente dispersadas por el viento. Esta característica posibilita que la enfermedad pueda ser diseminada a grandes distancias.
Otra característica importante a considerar es que se trata de un patógeno policíclico, es decir que durante el ciclo del cultivo se producen varias generaciones del patógeno. Si a esto se le suma el hecho de que cada urediniosoro produce numerosas urediniosporas, resulta evidente que la enfermedad puede llegar a desarrollarse muy rápidamente si se presentan condiciones ambientales favorables. Además, el patógeno penetra en forma directa a través de la cutícula y la epidermis del hospedante, lo que hace que la infección sea rápida y fácil.
La germinación de esporas ocurre con un mínimo de 6 h de rocío y temperaturas entre 8 y 36°C, con un óptimo entre 16 y 24°C. La infección ocurre también con un mínimo de 6 h de rocío y temperaturas entre 11 y 28°C, con un óptimo entre 19 y 24°C. Con temperaturas de 22 a 27°C, los urediniosoros maduran 6 a 7 días después de infección.
Con condiciones favorables, tiempo fresco y húmedo, es posible progresar desde una infección inicial a una de 90% en 3 semanas. El nivel de pérdidas dependerá del momento de ocurrencia de la enfermedad y del progreso de la epifitia. Lógicamente, con temperaturas altas y tiempo seco, el progreso de la enfermedad se vuelve más lento.
En China se han registrado severas epifitias con las siguientes condiciones:
- Más de 27 días con lluvia en Septiembre y Octubre
- Temperaturas menores de 25°C
- Precipitaciones alrededor o mayores de 250 mm
- Agua libre 7 a 10 horas.
En Zimbabwe, las zonas donde se registra roya tienen temperaturas mínimas de alrededor de 20°C y máximas 28-30°C, y precipitaciones de 700 a 1.200 mm durante el ciclo.
En Argentina, análisis preliminares de los datos climáticos de las principales regiones productoras del país revelan que durante buena parte del ciclo de cultivo de la soja se presentan condiciones que son favorables para la infección y el desarrollo de la enfermedad.

 

Manejo de la enfermedad
a) Resistencia varietal
En diversos países de Asia se han hecho numerosos estudios buscando resistencia a la enfermedad. En India se evaluaron 3.300 genotipos en 1971 y 4.066 en 1974, encontrando solamente 6 resistentes. En China, en 1996, se identificaron 64 resistentes sobre más de 8.000 genotipos estudiados, mientras que en el AVRDC (Taiwan) se encontraron 20 resistentes sobre más de 9.000 evaluados. Esto indica que la frecuencia de ocurrencia de resistencia es baja en el germoplasma de soja.
Existen 4 genes de resistencia: Rpp1, Rpp2, Rpp3 y Rpp4, los que fueron identificados en PI 200692, PI 230970, PI 462312 (Ankur) y PI 459025, respectivamente. También se menciona la existencia de resistencia parcial.
Un aspecto que se debe tener en cuenta en el uso y desarrollo de variedades resistentes es que existen patotipos de P. pachyrhizi. En Australia se han mencionado 2 razas, en Taiwan 3 razas y en China 4 razas.
Si bien aún no se cuenta con información sobre la reacción a la enfermedad de los cultivares comerciales actualmente difundidos en Argentina, es altamente probable que la gran mayoría se comporte como susceptible, considerando la baja frecuencia de resistencia en el germoplasma y su procedencia de programas de mejoramiento en los cuales la resistencia a la roya no fue un objetivo perseguido.

b) Control cultural
Algunas prácticas culturales pueden ser de valor dentro de un programa de manejo integrado de la roya. Un buen control de malezas puede reducir los niveles de inóculo al eliminar las malezas hospedantes del hongo, aunque esto queda minimizado si se considera las malezas de lotes o bosque vecinos y la facilidad de dispersión de las esporas.
Mantener buenos niveles de fósforo en el suelo contribuye a disminuir la incidencia de la roya. Asimismo, en aquellas zonas con riego, es preferible regar durante el mediodía, para facilitar el secado de las hojas, o bien durante la noche, para no extender el número de horas de rocío.

c) Control químico
El método más utilizado para el manejo de esta enfermedad es el químico, realizando aplicaciones de fungicidas al follaje apenas se detectan los primeros síntomas. Los objetivos de la aplicación de fungicidas son la reducción de la carga de esporas en las hojas inferiores y la protección de las hojas medias y superiores.
Diversos fungicidas han sido mencionados como efectivos. Entre estos se encuentran varios de contacto (mancozeb y otros), los triazoles (cyproconazole, tebuconazole, difenoconazole, epoxiconazole, etc.) y las estrobilurinas (azoxistrobina, pyraclostrobin, y trifloxystrobin)
Un aspecto clave para el éxito de las aplicaciones de fungicidas es aplicar antes de la fase exponencial de la enfermedad. Por ese motivo suelen hacerse aplicaciones tempranas, habiéndose indicado, en aquellos países donde la enfermedad es problema, de que puede requerirse más de una aplicación.

 

Conclusiones
La roya asiática es un importante enemigo del cultivo de soja, causada por un patógeno que se caracteriza por una alta capacidad de diseminación y un gran poder de destrucción, especialmente del follaje. Ante su presencia en el nordeste del país durante la última campaña agrícola (2001/02) se requiere estar muy alerta para detectar cuanto antes su ingreso en las principales regiones productoras de soja del país.
Una detección temprana permitirá encarar oportunas medidas de control que disminuyan las pérdidas en el caso de que las condiciones ambientales sean conducentes a severas epifitias de la roya. Hasta que se disponga de variedades resistentes, la principal estrategia de control a corto plazo será el uso de fungicidas foliares.

 

Bibliografía citada
Hennen, J.F. 1996. The taxonomy of soybean rust. En: Sinclair, J.B. and G.L. Hartman (eds.), Proceedings of the Soybean Rust Workshop, National Soybean Research Laboratory Publication N° 1, Urbana, Illinois, pp 29-32.
Ono, Y., P. Buriticá, and J.F. Hennen. 1992. Delimitation of Phakopsora, Physopella and Cerotelium and their species on Leguminosae. Mycol.Res. 96:825-850.

 

Trabajo publicado en: Soja en Siembra Directa. Octubre 2002. AAPRESID Páginas 51-55. L. Daniel Ploper y Mario R. Devani ( Técnicos de la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres". Las Talitas, Tucumán.

 

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Publicaciones

 

INICIACIÓN DE LA LOMBRICULTURA

Autores: Ing. Agr. Guadalupe Abdo, Ing. Agr. Mónica Serra. (Pro-Huerta  Jujuy)
Ediciones INTA
Edición 2004 - Idioma Español 

Este libro trata sobre la historia de la lombriz. Características y ventajas. Calidad del lombricompuesto
Características de la rentabilidad del lombricumpuesto
Lecho o sustrato. Desarrollo de poblaciones de lombrices
Tiempo de maduración. Criterios par selección de materiales compostables. Proceso de compostación. Progreso del proceso de compostación. Capacidad de porte. Factores limitantes para desarrollo de lombriz. Cobertura de los lechos. Ritmo de suministro. Iniciación de un cultivo.
Tareas de acondicionamiento previas a la inseminación de un cultivo. población de los lechos (siembra o inseminación)
Adición periódica de alimento. Conducción de los cultivos mediante autosiembra. Alternativas de manejo de autosiembra. Emplazamiento, iniciación y desarrollo del cultivo. Otras modalidades de ver el compostaje. Ritmo de extraccion de lombrices y cosecha del humus.
Pautas y modo de recolección del humus. El lombricompuesto. Características del lombricompuesto.
Dosificación. Vigencia o caducidad del lombricompuesto. Almacenamiento. Características de la carne de lombriz. Entre otros.


Más información:

Biblioteca. INTA-Salta

sabiblio@correo.inta.gov.ar

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Servicios

 

El Área de Servicios de Diagnóstico está integrada por cuatro laboratorios entre  los cuales se encuentra el:

 

Laboratorio de Sanidad Vegetal

Tiene como objetivo el servicio de diagnóstico e investigación de plagas agrícolas.

Entre sus servicios se realizan:

PLAGAS VEGETALES

- Identificación de malezas. 
- Diagnóstico e identificación de insectos, ácaros.
- Análisis de suelo y plantas p/ detección de nematodos.
- Recomendaciones terapéuticas

ENFERMEDADES EN PLANTAS

- Patogénicas: Hongos, bacterias y virus. 
- Patología de semillas: BBD, APG, Blotter  test y Terrinas.
- Fisiogénicas: Toxicidades y deficiencias.
- Recomendaciones terapéuticas.

MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS

DESARROLLO DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS : Por convenio.

 * Contrataciones:

     Precio: Diagnósticos por sintomatología: $ 10
                    "      por cultivo de tejidos: $ 20
                    "      de nematodos: $ 25
              Patología de semillas: $ 30 
     

    Formas de pago: Contra entrega de resultados.

 

Más información:

Ing. Agr. José Luis Giménez Monge

jgmonge@correo.inta.gov.ar

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VARROA, un problema con solución (1º parte)

 

Introducción
El Acaro Varroa destructor causa un perjuicio muy importante en la apicultura mundial, nuestro país y el NOA no están exentos de este problema y hoy podemos decir que es el principal problema sanitario de la actividad.
En nuestra región hay pruebas contundentes de la presencia y de los daños causados. En apiarios de la provincia de Salta Jujuy y Tucumán se detectaron pérdidas ocasionadas por el acaro que varían entre el 30 y el 50 % de las colmenas en un invierno. En regiones con inviernos severos, o en áreas con escasez de polen suele causar la muerte de las colmenas. Los casos de varroasis son más severos en zonas donde los inviernos son poco rigurosos y la cría permanece durante todo el período facilitando una reproducción interrumpida del ácaro mientras disminuye paulatinamente la población de abejas.
En muchos caso, donde no ocasiona la muerte de la colmena, genera grandes perdidas económicas,  debido fundamentalmente a que debilita las colonias y disminuye su población en el período invernal. Estos dos elementos traen aparejado un "aranque tardio" de la colonias en la primavera lo que ocasiona una disminución en los Kg. de miel cosechados.
Es importante destacar que todo lo citado anteriormente esta muy relacionado con el nivel de reservas de las colmenas entre los meses de Abril y Agosto. En una colonia que sufre hambre se multiplicaran los problemas citados anteriormente.
Hoy hay un gran número de opciones para el control pero todas ellas deben considerarse dentro de un plan de control que contemple aspectos de manejo, diagnósticos periódicos de la cantidad de ácaros presentes, la curva de floración ( o entrada de néctar) del lugar, los productos disponibles y las recomendaciones vigentes.

 

Origen y distribución
Varroa destructor  es un ectoparásito que se alimenta de la hemolinfa de su hospedador. La hembra se encuentra sobre abejas adultas y en desarrollo, mientras que los estaseos inmaduros se localizan sobre las pupas. El macho tiene los quelíceros adaptados para transferir el esperma por lo que no puede alimentarse y después de fecundar a las hembras muere.
Varroa parasita dos especies de abejas: Apis cerana y Apis mellífera. Sobre A.cerana el ácaro no causa daños graves, fundamentalmente debido a que sólo se reproduce en celdas de cría de zángano y a un comportamiento de defensa que poseen las abejas obreras.
Por el contrario, la interacción Varroa destructor  y A. mellifera no se encuentra en equilibrio. En esta especie el ácaro tiene la capacidad de reproducirse tanto en celdas de zángano como de obreras. La reproducción es mucho mayor y por lo tanto puede llegar a causar la muerte de las colmenas.
En 1971, apicultores de Paraguay importaron abejas desde Japón, introduciendo el parásito en América del Sur. En Argentina se detectó por primera vez en 1976 en colmenas de Laguna Blanca en la provincia de Formosa, aunque se cree que el ácaro había ingresado al país unos años antes.
En la actualidad no existen zonas libres de Varroa destructor  .

Ciclo de vida de Varroa destructor.
El ciclo de vida se desarrolla en el interior de la colmena de abejas. Los pasos seguidos en el mismo se detallan a continuación:
· La hembra adulta del parásito abandona la abeja adulta e ingresa en las celdas de cría (tanto de zángano como de obrera) que se encuentran próximas a ser operculadas. Más de una hembra puede ingresar a la misma celda.
· Esta deposita su primer huevo aproximadamente 60 horas después que la celda ha sido operculada y a partir de entonces un huevo cada 30 horas. El primer huevo depositado en la secuencia originará un macho, mientras que los subsiguientes darán origen a hembras.
· Aparecen los distintos estadios del ácaro: larva, protoninfa, deutoninfa y adulto. Cada sexo presenta diferentes tiempos de desarrollo. Las hembras se desarrollan más rápido, por lo que la primera hembra de la progenie, madura casi al mismo tiempo que el macho.
· Los ácaros adultos se fecundan en la misma celda que han nacido. Si sólo ha ingresado una hembra la fecundación se produce entre hermanos, pero si ingresa más de una hembra puede existir exocría.
· Cuando la obrera o zángano han completado su desarrollo, emergen de la celda de cría conjuntamente con las hembras de varroa destructor  que pueden recomenzar el ciclo.
· Los machos y los estadios inmaduros que no han completado su desarrollo permanecen en la celda y mueren.
Daños producidos sobre Apis mellifera

Varroa destructor  ocasiona sobre sus hospedadores diversos tipos de alteraciones que pueden agruparse en dos categorías: de acción directa o indirecta.
Acción directa:
Cuando la prevalencia del ácaro en la colmena es alta, las abejas parasitadas al emerger de las celdas de cría presentan diversos tipos de malformaciones. Las mas comunes se presentan en las alas, patas (donde generalmente disminuyen el número de artejos) y abdomen. Otro de los efectos perjudiciales ocasionados por el parásito es una disminución en la vida media de los hospedadores.
Acción indirecta:
Las alteraciones que V. destructor puede ocasionar en forma indirecta están ligadas fundamentalmente a la acción inoculativa de diversos tipos de microorganísmos. Se ha comprobado que el ácaro es capaz de inocular bacterias y diversos tipos de virus. Existen evidencias de que V.destructor crea dentro de una colmena las condiciones ideales para el desarrollo del hongo patógeno Ascosphaera apis. Más recientemente, se ha observado que el ácaro es capaz de transportar sobre su cutícula esporas de Paenibacillus larvae, agente causal de la loque americana.
Los signos clínicos pueden presentarse como una disminución en la producción de la colmena, muchas veces inadvertida por el productor, o bien en los casos de infecciones severas puede acarrear a la muerte de la colonia.

 

Consecuencias primarias de la parasitosis
· Notable merma en la producción individual de colmenas
· Muerte de colonias
· Importantes pérdidas a nivel nacional e internacional
· Peligro de contaminación de miel con residuos de ante el uso indiscriminado de productos químicos
· Resistencia al fluvalinato en V. destructor, ya presente en otros países como Italia.
· Transmisión de otros agentes patógenos en los que Varroa representa un huésped intermediario.

 

Trabajo realizado por: Dr. Marcelo Del Hoyo
Ing. Agr. Carlos Gustavo Cabrera (INTA-Salta)

 

Nota: en el próximo Desideratum enviaremos la 2º parte de este artículo donde se incluye información sobre diagnóstico, control  y plan de curas de Varroa.

 

Más información:

Equipo de Comunicaciones. INTA-Salta

comusalta@correo.inta.gov.ar

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Editor Responsable: Ing. Agr. Claudio Panadero Pastrana

 

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