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Ing. Agr. Miriam Gallardo
Lic.Química Mónica Gaggiotti
Agosto 2003.
Introducción
En el país, el crecimiento del cultivo de soja ha
sido vertiginoso en los últimos dos años y si bien su principal destino es
la exportación, es posible además utilizarlo en el mercado interno como
alimento para el ganado bovino. Muchos productores están interesados en
dar uso, por ejemplo, al cultivo completo de soja que por razones
climáticas no se pudo cosechar o si se cosechó el rinde es muy bajo, o
bien el poroto tiene una muy baja calidad (y precio) en el mercado. En
estos casos destinarlos para el consumo animal es una opción más que
interesante. El material post-cosecha (rastrojo) también es visto como una
oportunidad, a pesar de sus serias limitaciones como alimento.
Debido al interés creciente en el tema, el objetivo
de este artículo es el de informar sobre las características de la soja,
en sus diferentes formas, para ser utilizada eficientemente en dietas
balanceadas para el ganado lechero.
Productos y subproductos de la soja
Algunos productos y subproductos del cultivo de soja
son muy populares y tradicionales en la alimentación animal, el poroto (la
semilla entera) y el residuo de extracción de aceite (harina, torta;
expeller) son ingredientes básicos en los concentrados de aves, cerdos y
terneros de tambo. Estos y otros productos, como el forraje (verde o seco)
también se pueden utilizar en las dietas del ganado lechero, pero no
siempre se conocen sus alcances y limitaciones.
En la Tabla 1 se presenta, a modo orientativo,
la composición química y el valor nutritivo de diferentes productos y
subproductos del cultivo de soja. La información presentada corresponde a
la base de datos del Laboratorio de Producción Animal de la EEA Rafaela de
INTA y pueden considerase como valores promedio bastante representativos
de los que se pueden encontrar en el medio.
Tabla 1: Composición química y valor nutrivo promedios
de diferentes formas del cultivo de soja
(Fuente: Lab. Producción Animal- AIPA- EEA Rafaela-INTA)
|
Item |
Poroto
(semilla entera, cruda) |
Sojilla
(residuo clasificación (1)) |
Expeller
(harina extracción solvente) |
Cáscara
(Cubierta exterior del poroto) |
Planta entera
(ciclo cumplido) |
Planta entera (estado vegetativo(2)
) |
Rastrojo
(Residuo post-cosecha) |
|
Materia Seca% |
87.3 |
90.6 |
89.2 |
86.9 |
84.2 |
22.0 |
86.6 |
|
Proteína Bruta% |
32.5 |
25.6 |
44.5 |
16.8 |
24.1 |
22 |
6.9 (3) |
|
Fibra D. Neutro % |
23.2 |
50.3 |
15.0 |
62.3 |
52.3 |
45 |
72.2 |
|
Fibra D. Acido % |
18.7 |
38.7 |
8.9 |
54.2 |
41.9 |
30.0 |
61.9 |
|
Lignina % |
6.4 |
8.5 |
0.7 |
1.2 |
12.0 |
8.0 |
11.8 |
|
Lípidos |
17.8 |
10 |
2.5 |
3.5 |
13.7 |
2.5 |
1.2 |
|
Cenizas% |
6.6 |
12.7 |
6.4 |
12.0 |
6.2 |
8.9 |
16.2 (4) |
|
Energía
(EM- Mcal/kg MS-) |
3.6 |
2.58 |
3.29 |
2.45 |
2.22 |
2.38 |
0.98 |
(1) su composición química puede ser muy variable
(2) cultivo de 45-60 cm de altura
(3) del total de PB la PB "disponible" es menor a 4,5%
(4) No menos del 30% del total de cenizas es debida a contaminación
con tierra
Poroto de soja (semilla sin vaina): Es
esencialmente un producto energético-proteico y se puede utilizar en las
raciones como la semilla de algodón. Al igual que ésta es rica en aceites
(polinsaturados) y su proteína es de alto valor biológico, rica en lisina
y metionina (ambos aminoácidos considerados limitantes para síntesis de
leche). A diferencia de la semilla de algodón, el poroto no suministra
fibra de tipo "efectiva" y en todos los casos hay que procesarlo
(quebrado) previamente. Pero cabe aclarar que no hay información
contundente sobre los niveles de sustitución de soja por algodón para
nuestras condiciones de producción.
Si va destinado al ganado adulto (rumiante funcional)
se puede suministrar "crudo" sin inconvenientes, siempre que se respeten
las cantidades máximas recomendadas. En tal sentido, tanto para vacas
secas como en producción, aún si la deficiencia energética y proteica
fuese muy severa, no deberíamos suministrarlo en una proporción mayor al
20% de la materia seca total de la dieta o una cantidad tal que, con los
demás ingredientes no se supere el 6 a 7% de lípidos totales en la ración.
Como con otros concentrados, se requiere un acostumbramiento previo,
comenzando los suministros con pequeñas cantidades (un 15 a 20% de la
cantidad final a suministrar). Si no se tienen en cuenta estas
recomendaciones se pueden producir trastornos digestivos y metabólicos
(intestinales; hepáticos) que afectarán la salud y el desempeño productivo
de los animales. Además, cuando la ingestión de lípidos supera los límites
recomendados, se afecta la fermentación ruminal (principalmente de la
fibra) y consecuentemente se desequilibra el aporte total de nutrientes a
los tejidos del animal (incluída la síntesis de leche).
Con respecto a la proteína, la degradabilidad ruminal
del poroto de soja crudo es normalmente alta (> 75%) por lo que, para
obtener una fuente de proteína "pasante" (proteína "by pass") se debería
"tostar", o sea, aplicar una elevada temperatura (120-140°C), con lo que
se logra que baje la degradabilidad a menos del 45% y no se altere la
digestibilidad de los lípidos. Con respecto a los aceites, se ha visto
además, que la suplementación con soja (tostada principalmente),
incrementa significativamente las concentraciones de ácido linoleico
conjugado (CLA) y la relación entre los ácidos grasos Omega 3/Omega 6 en
leche. Estos compuestos se consideran de tipo nutraceúticos, los CLA
anticancerígenos y Omega 3/Omega 6 con la disminución de enfermedades
cardiovasculares.
El poroto de soja en la alimentación de terneros
Ahora bien, si el destino de este recurso es la
alimentación de terneros o categorías muy jóvenes de ganado, al poroto hay
que "desactivarlo" previamente. El poroto de soja crudo (tal cual se
cosecha) posee factores antinutricionales tóxicos: inhibidores de la
tripsina (disminuyen la digestión péptica de la proteína), hemoaglutininas
(anticoagulante) y un inhibidor de la vitamina A, todos ellos
termo-lábiles. Por tal motivo, el calentamiento de las semillas o de las
harinas es una necesidad para suministrarlo a los no- rumiantes.
Un calentamiento deficiente no asegura la destrucción
de los inhibidores, mientras que un sobre-calentamiento (> 140° C) afecta
negativamente la calidad de la proteína. Un correcto proceso de
desactivado inhibe la actividad ureásica. La actividad ureásica,
que le confiere un sabor ácido al poroto, es un claro indicador de la
presencia del factor anti-tripsina. De acuerdo a los estándares de
referencia, la actividad ureásica de la soja correctamente tratada con
calor debe encontrarse en alrededor de 0,2 unidades de pH.
Almacenamiento del poroto de soja
Un adecuado almacenamiento de los alimentos es
esencial para preservar su calidad y valor nutritivo. Si el poroto se
cosecha, por ejemplo, con un alto grado de humedad (>17%) y las
condiciones del sitio de depósito no son las adecuadas, el material
comenzará a "calentarse" espontáneamente, llegando incluso a la combustión
casi total (el poroto queda con un aspecto de carbón). Este proceso se
denomina "reacción de Maillard". Esta reacción química, también conocida
como "caramelización" forma compuestos indigestibles, parecidos
biológicamente a la lignina, que no permiten que los nutrientes (proteínas
y carbohidratos) se digieran eficientemente.
La reacción de Maillard puede suceder en cualquier
otro alimento, incluso en los de tipo voluminosos ricos en fibra como heno
y silajes, siempre que se encuentren en deficientes condiciones de
almacenamiento (confiere al forraje un aspecto "marrón-tabaco"). Por esta
razón, se recomienda solicitar al laboratorio el análisis de Nitrógeno
Insoluble en Detergente Acido (NIDA), que ayudará a interpretar,
indirectamente, si hubo o no reacción de Maillard y directamente a
cuantificar la cantidad de nitrógeno ligado a la fibra, para calcular
cuánta proteína estará realmente disponible para el animal.
Cultivo ciclo cumpleto (planta entera,
semillada, que no se pudo cosechar): Este recurso es fuente de fibra, a la
vez que de proteína y energía (por su contenido en porotos). Sin embargo,
su fibra es de extrema baja calidad (por la concentración de lignina de
los tallos y de las vainas). Por estas razones, para utilizarlo con mejor
eficiencia es preferible primero "levantarlo" del campo (por ejemplo
haciendo rollos) y luego procesarlo para su consumo.
La mejor manera es pasarlo por la moledora de rollos
(dejando partículas de forraje de 3 a 5 cm de longitud) y luego dosificar
las cantidades necesarias. Si el cultivo posee mucha semillas tener
precaución y seguir las recomendaciones que se sugieren cuando se
suministra el poroto solo, aunque si el material se enrolla, hay que tener
presente que muchas semillas pueden perderse de las vainas y caer al
suelo. Si por caso se utiliza en "pastoreo" directo, hacerlo con el
sistema de franjas diarias, regulando con mucho cuidado la carga animal y
el tiempo de permanencia de los animales, para evitar que algunos se
"empachen"(con efecto laxante) por haber seleccionado sólo los porotos.
Cultivo en estado vegetativo: Es
posible utilizar el cultivo de soja como una especie forrajera, tanto para
pastoreo directo como para heno y ensilaje. Existen algunos antecedentes a
nivel mundial sobre la utilización de estos recursos, tal es el caso de
los trabajos realizados en INTA Rafaela, donde se evaluó la soja bajo
pastoreo, como una alternativa de "verdeo verano".
Estos estudios indican que la soja puede brindar una
alta disponibilidad de forraje de muy buen valor nutritivo, a niveles
comparativos al de una pastura de alfalfa y que para producción de leche
puede constituir una opción de mejor calidad que los tradicionales sorgos
forrajeros (en uno de los ensayos se obtuvieron 3,2 litros/vaca/día más
con pastoreo de soja que con sorgo forrajero) La altura del cultivo al
inicio de los pastoreos es de gran importancia ya que no solo influye en
el rendimiento de materia seca sino también en la selectividad de la dieta
del animal (preferencia de hojas y tallos tiernos).
Si bien a mayor altura ( 60 cm) se logran más altos
rindes, a 45 cm se obtiene el mejor valor nutritivo y una utilización más
homogénea de hojas y tallos. Para que el heno sea de calidad, se debe
partir de un cultivo con abundantes hojas y tallos tiernos (40-50cm de
altura). Con respecto al ensilaje, la información disponible es escasa,
aunque indica un recurso de valor nutritivo interesante para producción de
leche.
Rastrojo (residuo de la cosecha):
Recurso fibroso de muy baja calidad que, si se utiliza como principal
ingrediente no permite abastecer los mínimos requerimientos de
mantenimiento, aún de las categorías de menores necesidades.
En este recurso, los tallos representan la parte más
importante, los que se tornan "leñosos" cuando el cultivo ha completado su
ciclo, ya que la pared celular se impregna masivamente con lignina.
Recordemos que la lignina es un compuesto fenólico considerado como
un factor de anti-calidad puesto que no sólo es de digestibilidad
"nula" sino que además constituye una barrera que limita la digestibilidad
de los otros componentes digestibles de la planta. Además es un recurso
fácil de contaminarse con tierra (sílice) y otros elementos del ambiente.
A pesar de esto, es posible utilizarlo a modo de
"acción mecánica ruminal" (fibra efectiva) en aquellas dietas muy altas en
concentrado, donde este principio es escaso y hay alto riesgo de acidosis.
Sin embargo, la regulación del consumo debe estar en extremo controlada,
de manera de no superar el 5 a 8% de la materia seca total suministrada.
Pero si se superan estas proporciones o se utiliza como principal o única
fuente de fibra (como suelen utilizarse los rollos tradicionales de
alfalfa o de moha) el ganado perderá peso y condición corporal
rápidamente. No se recomienda su uso bajo condiciones de pastoreo,
justamente porque es imposible controlar el nivel de ingestión. En
general, el ganado tiende a rechazar este material ya que es muy poco
palatable.
Sojilla (descarte de la clasificación
de los porotos). Este subproducto es uno de los más interesantes desde el
punto de vista nutricional y puede incorporarse en las dietas con las
mismas consideraciones que el poroto entero, puesto que sigue siendo un
alimento de tipo "concentrado". No obstante es necesario tener a mano el
análisis de calidad (composición química y valor nutritivo) ya que puede
haber una gran variabilidad y dilución del valor energético-proteico. Esta
variabilidad deriva principalmente de la proporción de elementos extraños
que puedan estar acompañando al poroto (semillas de malezas, tierra,
restos de la planta, etc.).
En la mayoría de los casos no es necesario moler el
material, ya que casi todas las semillas están partidas en trozos muy
pequeños. Como regla general, para animales adultos no se recomienda
utilizarlos en más de 5 kg/vaca/día.
Expeller (residuos de extracción de
aceite): Este es un subproducto tradicional y referente de las fuentes
vegetales de proteínas disponibles para la alimentación animal. Al igual
que el poroto posee una proteína de alto valor biológico (lisina y
metionina). Su valor nutricional puede variar en función del método
utilizado para extraer el aceite.
Si se extrae por solvente generalmente posee mayor
concentración proteica y menor de lípidos y fibra , en comparación a la
extracción mecánica. En términos generales, cuando más "ineficiente" es el
método de extracción de aceite, mayor valor energético tendrá el expeller.
Al tratarse de un típico ingrediente proteico, bajo las condiciones de
producción de leche del país, este subproducto es una excelente fuente de
proteínas para complementar las dietas de otoño-invierno, altas en silajes
de maíz o sorgos y escasas en pasturas verdes.
Al igual que con el poroto entero, se sugiere no
suministrarlo como único ingrediente concentrado sino en un "mix" con
granos clásicos de cereales (maíz, sorgo, trigo, etc.) u otras fuentes de
carbohidratos solubles. No obstante, aún ante situaciones extremas de
deficiencia proteica, las recomendaciones de suministro para un amplio
rango de producción de leche (14 a 30 litros/vaca/día) son las de no
superar los 3 kg de MS/animal/día. Obviamente las dietas se deben
balancear además con otros ingredientes. También se recomienda solicitar
el análisis de NIDA, para verificar la proteína verdaderamente disponible
para el animal.
Cáscaras de Soja.
Son las cubiertas exteriores de los porotos, las que
se desprenden y recuperan durante el procesamiento de los granos, como
residuo de zaranda. No es un sub-producto muy popular en Argentina y no se
disponen de muchos análisis locales de calidad.
Aunque son de alto contenido en fibra detergente
neutro (> 60%), la misma es de alta digestibilidad ruminal (>80%) por lo
que puede ser empleada como fuente de fibra fermentescible y para reducir
el impacto de los carbohidratos no estructurales (CNE). Los valores
máximos recomendados de inclusión en las dietas no deberían exceder los 6
kg/animal/día. La inclusión de cáscaras de soja en las dietas de vacas en
lactancia temprana permitiría formularlas con alta densidad energética, al
mismo tiempo que con alto tenor de fibra (FDN) y moderado de CNE. Es un
recurso que actualmente está siendo muy investigado en USA para equilibrar
las dietas de vacas en transición a la lactancia.
Sin embargo, y de acuerdo también con la bibliografía
debe tenerse en cuenta que se trata de un producto de una calidad poco
uniforme, cómo lo demuestra la gran variabilidad entre los valores máximos
y mínimos encontrados (> del 20%), por lo que es altamente recomendable
tomar decisiones acerca de su empleo sobre la base de análisis químicos de
cada partida.
Utilización de soja dañada por lluvias
Los cultivos de soja que por inclemencias climáticas
no se pudieron cosechar o bien, si se cosecharon las semillas tiene baja
calidad (poco valor de mercado) son recursos muy proclives a contaminarse,
sobre todo si el ambiente es muy húmedo y las condiciones de
almacenamiento son inadecuadas. El desarrollo de HONGOS, levaduras y
bacterias en los alimentos, potenciales productores de compuestos tóxicos,
pondrán en riesgo la productividad y la salud del animal y obviamente la
salud humana (en la manipulación del cultivo, algunos hongos de los
rastrojos pueden ocacionar problemas alérgicos y respiratorios)
Muchas veces los análisis de laboratorio pueden
indicar que desde el punto de vista de su composición química estos
recursos son "normales" dentro de su tipo. Sin embargo, desde el punto de
vista microbiológico pueden ser altamente riesgosos para ser utilizados en
ganado lechero.
En la Tabla 2 se presentan los datos de
composición química y microbiológica de cuatro muestras (una del cultivo
completo que no se pudo cosechar y tres de porotos de distintas cosechas),
todas las muestras estuvieron dañadas por las lluvias y si bien son pocas,
de acuerdo a las evaluaciones empíricas de campo que se realizaron se
consideran muy representativas de la zona de Santa Fe afectada por las
contingencias climáticas del otoño de 2003.
Tabla 2: Composición química y microbiológica
de muestras de soja
(Fuente: Lab. Producción Animal- AIPA- EEA Rafaela-INTA)
|
Item |
Planta entera |
Poroto 1 |
Poroto 2 |
Poroto 3 |
|
MS% |
83.5 |
90.37 |
82.88 |
88.59 |
|
PB% |
23.93 |
36.5 |
36.34 |
37.11 |
|
FDN% |
49.49 |
22.92 |
25.94 |
20.66 |
|
FDA% |
43.39 |
19.44 |
18.63 |
18.05 |
|
LDA% |
10.94 |
4.84 |
6.98 |
7.44 |
|
EE% |
13.96 |
26.45 |
28.05 |
26.84 |
|
Cenizas% |
5.7 |
6.17 |
6.98 |
13.42 |
|
EM Mcal/kg MS |
2.2 |
3.67 |
3.78 |
3.59 |
|
Aflatoxinas ppb |
no detectada (nd) |
Nd |
Nd |
Nd |
|
Zearolenona ppb
(250ppb *) |
>3000 |
2500 |
>3000 |
>3000 |
|
DON (Vomitoxina) ppb (300ppb *) |
450 |
660 |
500 |
450 |
(* ppb ) valores de referencia
que no deben superarse en la dieta de vacas lecheras y categorías jóvenes
de ganado.
Como se aprecia, los datos de composición y valor
nutritivo se pueden considerar "normales" (ver Tabla 1), sin embargo los
niveles de contaminación con micotoxinas son importantes, a pesar de no
haberse detectado aflatoxinas.
Hay que tener en cuenta, que cuando un alimento posee
más de 105 Unidades Formadoras de Colonia/gramo, se constatan
pérdidas de calidad química, independientemente si estos hongos son o no
productores de micotoxinas.
Las micotoxinas en los alimentos para el ganado
En general se considera que :
a) Los hongos pueden provocar en los animales:
- Rechazo del alimento debido a la alteración de las características
organolépticas.
- Disminución de la eficiencia de conversión en el animal por una
deficiencia nutritiva y energética.
- Micosis en los animales, con la producción de enfermedades y
problemas según los diferentes los géneros de hongos
b)Las micotoxinas pueden provocar en los animales:
- Alteración de la absorción y del metabolismo de los nutrientes
- Cambios en las funciones endócrina y neuroendócrina
- Supresión del sistema inmunológico.
Existe un elevado número de agentes micotóxicos
producidos por una variada gama de hongos. Los hongos productores de
micotoxinas pueden clasificarse como 1) "de campo" (básicamente género
Fusarium) y 2) "de almacenamiento" (Aspergillus y Penicillium).
Las aflatoxinas producidas por Aspergillus son las más
peligrosas por su potencia, tipo de daño, lo irreversible del daño en
muchos casos y porque se pueden acumular en productos animales y continuar
contaminando la cadena alimentaria (leche, carne, huevos, etc.).
Entre las micotoxinas más frecuentes y más tóxicas
derivadas de los hongos "de campo" se encuentran la Zearolenona y los
Tricotecenos (Vomitoxina - DON-; toxina T2 y DAS). En general en los
protocolos de análisis de contaminación se enfatiza en determinar la
presencia de Zearolenona y de DON, pues son de alta frecuencia de
aparición y su presencia es fuerte indicio de existencia de otros agentes
micotóxicos. Además, su ausencia es un indicador relativamente confiable
de material libre de micotoxinas.
Por otra parte, si en un alimento están presentes dos
o más micotoxinas, como en los casos presentados aquí (Tabla 2) con
Zearolenona + DON, se produce un efecto sinérgico potenciándose la
peligrosidad.
Los recursos del ejemplo de la Tabla 2 podrían
utilizarse para la alimentación del ganado siempre y cuando se
incorporen a la dieta secuestrantes de micotoxinas, que sean efectivos y
económicos y siempre y cuando el resto de los ingredientes de la
dieta estén libres de micotoxinas,.
En el caso de los secuestrantes de toxinas (de uso
muy común en los balanceados y raciones de aves y cerdos), hay que tener
en cuenta por ejemplo, que los aluminosilicatos tienen alta efectividad
para Aflatoxinas pero baja para Zearolenona y DON, que las "tierras de
diatomea" tienen alta selectividad para Aflatoxinas y mediana para
Zearolenona; los mananoligosacáridos (MOS) modificados, derivados de la
pared celular de levaduras, tienen alta efectividad para Aflatoxinas y
Zearolenona y mediana para DON. Como se puede apreciar no existe un
secuestrante de toxinas "universal", por lo que primero se debe analizar
el material para conocer las toxinas predominantes.
Pero si los valores de micotoxinas son más bajos de
los reportados aquí, digamos sólo un 10 a 15% mayores que los valores de
referencia, tanto el cultivo entero de soja como el poroto se pueden
incorporar a las dietas, siempre que el resto de los alimentos no estén
contaminados, de esta manera esa baja contaminación de la soja se "diluye"
en la dieta con los otros alimentos que están libres.
Conclusiones:
De la producción y elaboración de alimentos para el
hombre se pueden originar numerosos subproductos y residuos de valor
potencial para la alimentación de los animales de granja.
Un mismo cultivo, en este caso específico la soja,
puede dar lugar a recursos alimenticios de características nutricionales
muy diferentes (poroto, rastrojo, harinas proteicas, forraje verde, etc.),
que pueden ser muy concentrados en uno o más principios (proteínas,
lípidos, fibra, lignina, etc.), a la vez que muy susceptibles a
contaminarse y deteriorar su valor nutricional.
Por estas razones se recomienda analizar
cuidadosamente cada uno de los materiales, tanto desde el punto de vista
químico como microbiológico, para poder combinarlos adecuadamente con
otros ingredientes en dietas balanceadas de mínimo costo y máximo
beneficio.
Bibliografía consultada:
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