Objetivos:
Las investigaciones en forrajeras
comenzaron en la Estación Experimental Agropecuaria Pergamino, por entonces
dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, en 1945,
como respuesta a una demanda creciente de información sobre pasturas
cultivadas en base a variedades adaptadas.
Inicialmente se trabajó en la
recolección y evaluación de especies nativas de valor forrajero y
posteriormente en jardines de introducción y ensayos de evaluación de
distintas especies forrajeras. A partir de la creación del INTA continuó esta
actividad creándose el banco activo de germoplasma forrajero de la EEA
Pergamino.
La introducción de 4903 accesiones
de distintos orígenes constituyó el primer paso para la selección de las
especies mejor adaptadas a las zonas templada, húmeda y sub-húmeda. Con la
aplicación de conceptos ecológicos, que exploraban la variabilidad genética y
la adaptación al ambiente, entre 1951 y 1986 se obtuvieron 36 variedades de 28
especies forrajeras.
En 1990 se reiniciaron las acciones
de mejoramiento genético en festuca alta a la que, posteriormente, se sumaron
otras especies como trébol blanco, pasto ovillo, cebadilla criolla, maíz
forrajero, raigrás anual, agropiro alargado y trébol rojo.
En 1992, mediante la figura de los
Convenios de Vinculación Tecnológica, se sumó el aporte de empresas privadas
ligadas al sector. Con estos Convenios, el INTA y las empresas privadas
contribuyeron al inicio de una nueva etapa en la obtención de cultivares
forrajeros, en la que se promueve un mercado varietal competitivo y controlado.
Referentes Técnicos:
Ing. Agr. Ph.D.Adriana Andres CV
Ing. Agr. Dr. Pedro Rimieri CV
Ing.Agr.Eduardo Dell'Agostino CV
Contactarse a:
perforr@pergamino.inta.gov.ar
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