Son palabras de la productora Inés van den Daele de Arrecifes quien
organizó una jornada a campo para dar a conocer el proceso que culminó
con la primera cosecha orgánica de maíz pisingallo. Una novedad para la
zona.
“El desencadenante fue ver cómo venía decayendo
el campo por los malos trabajos, siendo explotados por los contratistas
quienes pensaban sólo en su ganancia y sin importarles el suelo ni el
ambiente. Cuando me jubilé decidí encargarme personalmente del campo y
no me dejé llevar por todas las ironías que se escuchaban sobre mí por
tener esta decisión de trabajar con lo orgánico”. Fuerte de
temperamento, pero acogedora y amable Inés van den Daele no
oculta en lo más mínimo el orgullo que siente al haber tomado la
decisión de buscar una forma alternativa de producir.
El campo ubicado sobre Ruta Nacional Nº 8, a la
altura del kilómetro 172, recibió a un nutrido grupo de personas
interesados en conocer los beneficios y dificultades que implican el
trabajo en producción orgánica.
Convicción y trabajo
Van den Daele dejó la rutina de docente de Capital
Federal al jubilarse y allí optó por mantenerse activa poniéndose al
frente del campo heredado de su padre. Habiendo sido docente, sintió que
“tenía la responsabilidad de cuidar el ambiente” y así fue como
“muy calladita me fui al INTA Pergamino, me entrevisté con el Ing.
Raúl Rossi quien me apoyó muchísimo”.
Y así se inició el periplo por la producción
orgánica. “El ingeniero Rossi vino al campo y me comentó lo mal que
estaban estas tierras. Estaba venido abajo debido a haber hecho durante
tanto tiempo soja con la aplicación de fertilizantes químicos y
combatientes de malezas, que combaten también energía de la tierra,
medio ambiente, destruyen todo: Aquí se notó hasta en los árboles”,
narró la productora, agregando que los pasos siguientes fueron
contactarse con “otras personas que se ocuparan de producción
orgánica extensiva di con Oscar Reis y Roberto Harrison, quienes tomaron
esto como un gran desafío”.
El aporte del INTA
En el INTA Pergamino el Grupo de Producciones
Ecológicas recibió a van den Daele. El Ing. Agr. Raúl Rossi en
representación del grupo comentó que lo que hicieron fue “llegar
hasta el lugar y comprobar que era un terreno de regular para abajo con
los problemas típicos de estos campos ondulados de la zona de Arrecifes,
poco propicio para los buenos rendimientos y además estaba bastante
agotado”.
-Ante esta situación, ¿cómo trabajaron?
Planificamos para lo que el campo podía dar. El
lugar tenía grandes problemas de erosión, con el Grupo de Trabajo y
gente de la Agencia de Arrecifes hicimos un relevamiento de la
vegetación existente, se planificaron las terrazas y una pastura.
Recomendamos lotus que era importante para un campo regular como éste
por el aporte de nitrógeno, por el bajo consumo de fósforo del cultivo.
Lo coasociamos con lino, que desde el punto de vista orgánico era una
semilla muy cotizada en Europa. Y a partir de allí, conjuntamente con
las terrazas, lo que tratamos fue de ver un esquema de rotaciones en el
tiempo para ir recuperándolo. Hace más de un año lo dejamos volar solo
al productor más allá de seguir conversando.
-¿Está satisfecho con los resultados obtenidos hasta el momento?
Aquí transmitimos algo de lo que intuíamos que
podía andar bien dado que el grupo de investigación orgánica de la
Experimental es muy reciente. Ha sido un modesto aporte de un Grupo,
pero por sobre todo de un productor que siguió los consejos y que en
este momento está asociado con la actividad privada en un campo en el
que yo nunca imaginé que pudiéramos ver el maíz pisingallo aquí
expuesto.
-¿Esta es una etapa cumplida o resta trabajo?
Estas mejoras son incipientes, todo lo que está en
relación a la recuperación de suelos, vegetación y producción en general
lleva muchos años, esto es inicial. La curva va para arriba con
sacrificio y constancia.
Un trabajo ejemplar
Las labores en este predio fueron muy prolijas, lo
cual permitió que se constituyera en un trabajo ejemplar. Ante ello el
Movimiento Argentino de Producción Orgánica (MAPO) decidió apoyar la
realización de una jornada a campo para difundir el proceso realizado.
“El maíz pisingallo tiene poco desarrollo en
general dentro de las producciones orgánicas, y además lo orgánico no es
demasiado en esta zona”, manifestó Gonzalo Roca presidente de la
entidad no gubernamental que nuclea a productores, investigadores,
certificadores, comercializadores y elaboradores de la producción
orgánica.
-¿Qué recomendaciones hacen desde MAPO a quienes quieren ingresar
en la producción orgánica?
Lo que le decimos al productor es que se capaciten,
que conozcan las normas orgánicas para generar la capacidad de producir.
Dentro de nuestro entusiasmo y pasión no pretendemos que la gente vaya
por simple convicción, hay que conocer porque la idea no es que se
pierdan recursos o hacer pruebas a campo. Por ello ponemos información a
disposición, y también contactos con gente que pueda explicar cuáles son
los cambios que deben realizarse para pasar esta transición que lleva
dos o tres años de un campo convencional a uno orgánico.
-¿Por qué es importante producir en forma orgánica?
Es de altísimo valor social, de responsabilidad.
Los productores responsables deben aprender a cultivar sin agroquímicos,
sin fertilizantes que modifican toda la biodiversidad, la flora, los
microorganismos en el suelo. Son dos sistemas distintos, no comparables.
Aquí debemos producir un alimento más sano, de calidad superior, que
hace que no existan problemas de sobresaturación sobre napas, sobre el
trabajo de las personas y por eso lo recomendamos ampliamente. Después
se ven los resultados finales y los resultados económicos. Todo esto
debe acompañar al productor. Los mercados son cada vez más exigentes,
aún para quienes cultivan en forma convencional, sobre los límites de lo
que se puede utilizar.
Además de presentar el trabajo a campo, la jornada
permitió también la realización de charlas a cargo de la productora;
posteriormente los Ings. Agrs. Raúl Rossi y Juan Carlos Torchelli del
INTA Pergamino repasaron la historia del campo a partir de la dedicación
a producción orgánica y brindaron un informe de suelo; el Ing. Agr.
Roberto Harrison expuso sobre la siembra de maíz; en tanto que el Ing.
Agr. Pedro Landa se refirió a “La certificación como una herramienta de
diferenciación”.
“La calidad de vida aumenta”
Una de las dudas que genera la posibilidad de
realizar producciones orgánicas está relacionada a sus beneficios
económicos. Sobre el particular se consultó a Inés van den Daele, quien
afirmó que “Es la primera cosecha netamente orgánica, es un período
de transición, pero ya podemos decir que sí es sustentable
económicamente. Además el suelo mejora y en un futuro es seguro que el
rendimiento va a ser mayor. Nosotros estamos más pendientes del clima,
pero siempre lo orgánico nos ayuda a vivir mejor, la calidad de vida
aumenta”:
-¿Qué significado tuvo para usted la realización de esta
jornada?
Esta jornada es la coronación al esfuerzo de
demostrar que la producción orgánica es posible, rentable y sustentable.
Multimedia Entrevistas a:
Sra.Inés van den Daele
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6'28" |
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Ing.Agr. Raúl Rossi
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2'58" |
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Ing.Agr. Gonzalo Roca-
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