Resumen
Los herbicidas representan la principal clase de
plaguicidas responsable de la contaminación del agua subterránea (Funari et
al., 1995). La predicción de cómo los solutos se mueven a través de la zona
no saturada es fundamental para determinar el potencial peligro de contaminación
de aguas subterráneas (Costa et al., 1994). Los tiempos de residencia de
un compuesto contaminante desde la superficie del suelo hasta un acuífero no
confinado pueden variar desde años a siglos según la vulnerabilidad del acuífero
y características del producto (Foster, 1989). Por esto, los estudios
actuales de los acuíferos podrían ser un indicador tardío y poco sensible al
estado actual de deterioro del sistema de aguas subterráneas en su conjunto (Foster
et al., 1989).
Atrazina es uno de los herbicidas más utilizado para el
control de malezas dicotiledóneas y algunas gramíneas en maíz y sorgo. La
presencia de Atrazina en el agua subterránea es frecuentemente citada (Flury,
1996; Kolpin et al. 1997; Pasquarell y Boyer, 1996; US-EPA, 1990). Según la
recopilación exhaustiva de Funari et al (1995), atrazina muestra el mayor
grado de frecuencia de contaminación de aguas subterráneas por herbicidas (38%),
presentando niveles de contaminación altamente variables desde 0.1 a 27
mg
L-1.
El objetivo de este trabajo fue cuantificar las pérdidas
por lavado de atrazina en un monocultivo de maíz de tres años de duración.
La experiencia se desarrolló durante los ciclos agrícolas
2001-02; 2002-03 y 2003-04 en un ensayo de 420 m2 instalado en el
partido de Balcarce, provincia de Buenos Aires. Las parcelas fueron sembradas
con maíz durante los tres ciclos y la aplicación de los herbicidas (2 kg
ingrediente activo atrazina ha-1 + 2.52 kg ingrediente activo
acetoclor ha-1), en cada ciclo, se realizó con una mochila de presión
constante a base de CO2 que arrojaba 174 L ha-1. La concentración de
atrazina se analizó en un HPLC Hewlett Packard 1100. El drenaje se estimó
utilizando el MODELO LEACHW.
Durante el ciclo2001 – 2002 se detectó una perdida de
atrazina por debajo del metro y medio de profundidad de 16,9 g ha-1
lo que representa el 0.85 % de lo agregado ese año. En los ciclos 2002 – 2003 y
2003 – 2004 las pérdidas de atrazina representaron el 0.15 y 0.01%
respectivamente.
Los picos de concentración de atrazina, en todos los
ciclos, estuvieron asociados a la cantidad e intensidad de las precipitaciones
posteriores a la aplicación de atrazina. Estas precipitaciones generaron una
cantidad de agua drenada que influyó directamente en el transporte de la
atrazina. Al relacionar la cantidad de agua drenada y el pico de concentración
de atrazina se encontró una clara asociación entre estas dos variables.
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