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Abril-Mayo-Junio 2004
Introducción
El aumento y
mejoramiento de la producción ovina puede lograrse por dos vías: una es mejorando las
condiciones en que se desarrolla la actividad productiva de los animales ajustando el
manejo sanitario, nutricional y reproductivo. La otra es a través del mejoramiento
genético, actuando sobre las características que aportan los carneros mejoradores como
mediante la selección de las futuras madres o borregas. Ambos caminos llevarán al objetivo de la
empresa ganadera que es el mejoramiento de la producción tanto en cantidad como en
calidad.
Manejo Preservicio
Carneros
Realizar
un buen control de los carneros uno o dos meses antes del servicio. Esta práctica
permitirá reponer con anticipación los animales que se descarten como resultado de los
controles.
Realizar examen
clínico general y del aparato reproductor en particular (testículos, epidídimo y pene)
donde pueden aparecer alteraciones que afecten la fertilidad del macho. Prestar atención
a la conformación de la boca (prognatismo); dientes (desgaste-edad) y estado de los
ganglios linfáticos superficiales (pseudotuberculosis).
Identificar con
caravana legible y permanente y extraer una muestra de sangre a cada carnero para realizar
el diagnóstico serológico en laboratorio de la epididimitis ovina (Brucella ovis).
Puede haber carneros portadores de la enfermedad, sin presentar lesiones clínicas
evidentes.
Rechazar carneros
con problemas de mala conformación dentaria ("boquinos") y chicos de tamaño;
los que tienen cara tapada, o de mecha corta, o con arrugas en el cuerpo o con escasa lana
en el lomo ("abiertos", lo que permite la penetración de tierra) y chilludos
(principalmente en los cuartos).
Carneros con
defectos de aplomo que pongan en duda la capacidad de monta o dificulten la traslación
deben ser descartados.
Ovejas
Verificar el
estado sanitario y corporal de las madres. El examen clínico incluye la palpación de
ganglios y ubres, buscando lesiones sospechosas de pseudotuberculosis y mastitis.
Eliminar las
ovejas infértiles e improductivas (las que no dieron cría durante dos períodos) y
aquellas con dientes muy gastados o con prognatismo.
El servicio es el
momento clave para el resultado de la empresa ganadera; una oveja en buen estado significa
un mayor % de celos y mayor cantidad de ovulaciones múltiples.
De un alto % de
señalada dependerá la evolución del número de vientres y ésto a su vez determinará
las posibilidades de selección.
Borregas
Es una categoría
muy importante, dado que representan las hembras de reemplazo y futuro material productivo
que tendrá la majada. Seleccionarlas durante la esquila y previo al servicio, procurando
ingresar las más aptas para reproducción y las que más respondan al objetivo de
producción que busca la empresa ganadera.
Evaluar el estado
general y de nutrición a través del examen clínico, registrando la condición corporal
(CC) de cada una. La CC deseable es de 3 a 3,5, esto nos permitirá interpretar en su
momento los índices de parición, señalada y destete logrados.
Enfermedades
parasitarias
Revisar a fondo
la majada para verificar la ausencia de sarna, piojos o garrapatas. Los diferentes
tratamientos en general son efectivos, si se respetan las indicaciones que acompañan a
los productos y hasta que no se demuestre resistencia de los parásitos a determinadas
drogas de uso frecuente. Las aplicaciones pueden ser inyectables (avermectinas y
milbemicina) o por baños de inmersión.
El control de los
parásitos internos es de vital importancia en los animales jóvenes, que son más
sensibles; pero también en las borregas y ovejas previo al servicio y al parto, que son
"momentos estratégicos".
Manejo al Servicio
Respetar el
porcentaje de carneros (2 ó 3%) y la época de encarnerada, para disminuir el riesgo de que
factores climáticos o de baja nutrición interfieran con la fertilidad de los carneros
y la futura lactancia de las madres.
- De ser posible encarnerar las borregas con carneritos jóvenes y las
ovejas adultas con carneros adultos.
- Es importante haber controlado previamente la Brucelosis mediante
examen clínico y
análisis de sangre a todos los carneros, y la parasitosis gastrointestinal por análisis de muestras de
materia fecal individual.
- Utilizar potreros chicos - para evitar que se aísle un carnero con un
grupo de ovejas - permitiendo que más de un macho trabaje y cubra a todas las ovejas
durante el celo. También se puede dar "servicio a corral".
- Si fuera posible, encarnerar las borregas separadas de las ovejas
adultas, poniendo retajos antes del servicio para estimular a las hembras jóvenes.
Juntarlas con frecuencia durante el servicio.
- Es importante conocer bien y tener seguridad de los carneros dominantes
o prepotentes, reemplazar aquellos que no trabajen. Durante este
período es conveniente observar el comportamiento de los machos, controlando su estado
corporal.
- Mantener carneros de reserva para asegurarse de que siempre haya
reproductores fértiles trabajando.
Manejo Preparto
Enfermedades clostridiales
Las ovejas y
borregas preñadas deben ser protegidas contra las enfermedades clostridiales, debe
aplicarse en hembras adultas una dosis anual un mes antes del parto, de esta manera se
logra inmunizar a las madres y posteriormente a través del calostro proteger a los
corderos durante los 2 ó 3 primeros meses de vida.
En términos
generales una buena vacuna anticlostridial, protege adecuadamente por un año, siempre que
los animales tengan una correcta inmunidad de base. Por ello se recomienda en la primera
vacunación de los corderos, administrar 2 (dos) dosis con intervalo de 30 días. Una sola
dosis induce una protección incompleta. Las vacunas polivalentes, protegen tan bien como
las monovalentes, siempre que en su formulación contengan las cepas requeridas, en la
proporción conveniente y la conservación sea la adecuada. Los clostridios están
ampliamente distribuidos en la naturaleza y poseen la capacidad de pasar de formas
vegetativas a resistentes (esporos).
Estas vacunas
tienen un costo muy reducido: con el valor de 1 cordero muerto se paga el costo de vacunar
aproximadamente 100 animales.
El control de los
factores predisponentes tiene una importancia fundamental para la prevención de
enfermedades clostridiales, en los ovinos en particular.
La estrategia se
basa en lograr:
- Una buena inmunidad de base en corderos y borregas: para ello se
debe efectuar una doble vacunación inicial con intervalo de 30 días.
- Mantener esa inmunidad
en los ovinos adultos: refuerzo anual
vacunando 30 días antes de que se inicie la parición.
- Manejar adecuadamente la alimentación
: evitar cambios bruscos de
alimentación, hacer cambio paulatino al pasar de dietas pobres a ricas durante los
primeros 15 días (período de acostumbramiento); prevenir y controlar las parasitosis -
principalmente las que dañen al hígado, mucosa intestinal u otros órganos -, mediante
la aplicación de antiparasitarios adecuados, teniendo en cuenta la posibilidad de
resistencia ante el uso frecuente de algunas drogas.
Esquila
Puede
realizarse en el período preparto, aproximadamente un mes antes de iniciarse la
parición. Entre los beneficios que tiene la adopción de esta práctica se cuentan: mejor
calidad de la lana, mayor sobrevivencia de corderos y mejor recuperación de las madres,
que al iniciar el parto en mejor estado ofrecen una mejor lactancia a sus corderos.
Manejo de la Parición
Si es posible
llevar las madres a un cuadro "abrigado" y con buen pasto quince días antes de
su iniciación. Próximo a la fecha de parto, intensificar las recorridas, haciéndolo
diariamente para ayudar -si fuera necesario- y disminuir las pérdidas causadas por
factores externos. Asegurar que se establezca el vínculo oveja-cordero, para eliminar
muertes por inanición (evitar estrés, movimientos de hacienda o arreos y limitar el uso
de perros).
En este período
aumentan los requerimientos energéticos. Extremar los cuidados dando un buen nivel
nutricional, sin exceder en gordura, (CC deseable: grado 2,5 a 3). Brindando protección o
refugio, especialmente los primeros 3 días de vida, ante situaciones climáticas adversas
y tranquilidad a las madres, se evitarán los factores predisponentes de la toxemia de
preñez, enfermedad que afecta principalmente a ovejas de 4 a 6 años.
El ovino es muy
susceptible a los parásitos internos durante el parto y lactancia; por acción de la
prolactina la oveja baja mucho su nivel de defensas, si se encuentra con una carga
parasitaria alta, la situación se agrava para ella y para la subsistencia del cordero.
Revisar coloración de mucosas, por posible anemia, ante la acción de parásitos
hematófagos y el efecto visible de los cuartos "chorriados" por diarrea.
Manejo durante la Señalada
Juntar la
hacienda con cuidado, evitar el uso de perros si no están adiestrados, cuidar
vínculo entre oveja y corderos, prestando mayor atención en borregas de primera parición,
para evitar pérdidas por abandono (aguachamiento).
Enfermedades infecciosas
Evitar la
contaminación de heridas durante el descole y la castración (desinfección). Trabajar
con tiempo preferentemente seco y fresco para estas maniobras.
La aplicación de
un cicatrizante en base a nitrato de plata y antibacteriano en aerosol, es eficaz para
prevenir hemorragias, infecciones y repeler las moscas (miiasis).
Si las madres no
fueron inmunizadas durante la gestación (30 días antes del parto, que es lo
recomendado), vacunar a los corderos 15 días antes de la señalada para prevenir enfermedades clostridiales, aplicando una dosis
en este momento y repetir a los 30 días. De lo contrario, vacunarlos al destete.
Es recomendable usar vacunas
polivalentes (triples o cuádruples) para: Gangrena gaseosa, Enterotoxemia, Hepatitis
infecciosa necrosante. Vacunar contra boquera (Ectima) si fuera necesario en la zona.
Enfermedades parasitarias
Revisar
detalladamente a los animales para detectar posible presencia de sarna, piojos o
garrapatas.
Dosificar con
antiparasitarios internos a animales jóvenes y adultos.
Lo correcto es realizar previamente y como rutinma análisis
de materia fecal (H.P.G.), tomando individualmente muestras representativas,
según diferentes categorías de animales. Este estudio corpoparasitológico
permitirá conocer la situación real, respecto a una posible parasitosis y qué
producto utilizar en ese caso. Recordar que el tratamiento sólo mata los
parásitos que se encuentran dentro del animal y esto representa el 0,5% del
total, la mayoría de ellos está en las pasturas (más del 99% restante).
Por eso esimportante elaborar un plan de manejo de
tratamientos y uso de potreros. También resulta conveniente descansar potreros y
realizar un pastoreo alternado de bovinos adultos y ovinos. Aplicar la dosis
adecuada conociendo el peso corporal de los animales y comprobando el buen
funcionamiento del dosificador o jeringa. Alternar las drogas de acuerdo a su
persistencia y época del año. Una buena práctica al desparasitar, ya sea con
drogas inyectables u orales, es hacer ayunar a los animales 6 horas previo al
tratamiento y 12 posteriormente. Recuerde que los parásitos se acostumbran a las
drogas y se origina RESISTENCIA, que significa un verdadero problema:
- Si se usa la misma droga más de cuatro veces por año
- Si se usan productos de calidad dudosa
- Si aplica menos dosis de lo recomendado según peso corporal
¿Qué podemos hacer para evitar un problema emergente que se
está manifestando en varios establecimientos de esta Provincia?. Se sugiere
realizar con su Veterinario el estudio de eficacia del producto utilizado: "Test
de reducción de huevos" y, a partir de esa información, iniciar una estrategia
de control.
Manejo al Destete
Dar a las
corderas el mejor cuadro de pastoreo y mantenerlas con buena alimentación hasta el
servicio. Ovejas: Tener en cuenta y corregir los aspectos críticos, mejorando el peso de
aquellas que se encuentren en mal estado nutricional. No descuidar a las borregas de
primera parición, que han criado un cordero, deben seguir creciendo y ser fértiles en el
segundo servicio. El conocimiento y registro del peso y condición corporal al servicio y
al destete son dos datos de importancia y dos momentos estratégicos, a tener en cuenta
para planificar el manejo reproductivo, nutricional y alcanzar buenos índices
productivos.
Control parasitario
Los corderos se parasitan al pie de las madres, pero en el destete es cuando
se los expone al mayor desafío larvario. En esta época y durante el otoño se observa
con mayor frecuencia Haemonchus contortus en cuajo. Es un parásito hematófago que
produce importante pérdida de peso corporal, afecta la calidad y la cantidad de lana,
disminuye la producción de leche y puede llevar a elevada mortalidad de ovinos jóvenes o
adultos. Son frecuentes también y deberán controlarse Trichostróngylus axei, Ostertagia
spp (cuajo) y Cooperia spp (intestino).
Si bien un exceso
indiscriminado de drogas antihelmínticas induce a la resistencia de los parásitos, la
dosificación planificada sigue siendo la herramienta actual más efectiva que se dispone.
En base al conocimiento epidemiológico y a una adecuada combinación, con uso alternado
de drogas, se puede lograr un buen control de los parásitos internos.
RECORDAMOS que es conveniente
comprobar la eficacia de la dosificación, realizando un control, mediante toma de muestra
de materia fecal y análisis de laboratorio (recuento de HPG). Si se demuestra una
eficacia menor al 90 %, se dosificará con otra droga.
Más
información:
jmanazza@balcarce.inta.gov.ar
diagvetbalc@balcarce.inta.gov.ar
Grupo de Sanidad Animal
Estación Experimental Agropecuaria Balcarce
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