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Grupo de Sanidad Animal
Octubre 2001
La hipomagnesemia (tetania de los pastos, mal de los
avenales) es un desorden metabólico de los rumiantes, que ocurre en
regiones templadas, con clima frío y húmedo, en sistemas de producción
que basan la alimentación del ganado en el pasto.
Los síntomas clínicos observados son agresividad,
marcha tambaleante, temblor muscular, convulsión y muerte.
La deficiencia se produce por una combinación de
factores: falta de aporte adecuado de magnesio al organismo, exceso de
requerimientos y una baja capacidad de movilización de las reservas por
parte del animal.
La época con mayor ocurrencia de casos agudos se
presenta a fin de invierno-principios de primavera, coincidiendo con una
alta tasa de crecimiento del pasto. Este contiene una alta proporción de
agua y al ser consumido por el animal, la absorción de magnesio disminuye
por una mayor tasa de pasaje. Además en estos pastos hay deficiencia de
energía, y como la absorción de magnesio en rumen es de tipo activa (o
sea requiere energía), se absorbe menos. A esto se suma una movilización
de la grasa del animal para aportar energía, con el uso de magnesio como
cofactor de diferentes enzimas, lo que disminuye su concentración en
sangre.
Asimismo, esta etapa de crecimiento de pasto coincide
con el estado fisiológico de las vacas en donde los requerimientos
aumentan debido a un flujo del mismo hacia la leche (fin de
gestación-principio de la lactancia).
La composición de la pastura también tiene
importancia: las gramíneas tienen una menor concentración de Mg y Ca que
las leguminosas. También el incremento de potasio estacional y el exceso
de fertilización nitrogenada pueden contribuir a la ocurrencia de
Hipomagnesemia.
La mayor susceptibilidad se presenta en bovinos
adultos, en los cuales la capacidad de movilización de sus reservas de Mg
es nula y depende por lo tanto de la ingesta diaria.
Las situaciones de stress, como movimientos de
hacienda y encierres, desencadenan la aparición de casos agudos, los
cuales generalmente terminan con la muerte de los animales.
Debido a su corto curso, pocas veces hay tiempo para
tomar medidas y detener la mortandad y generalmente se aplican luego de
comenzada la misma.
En general los animales que más frecuentemente se
ven afectados son los que están en mejor estado, ya que la movilización
de grasa provocaría una captura de Mg y por consiguiente una disminución
del Mg sérico.
Prevención
El principio de la prevención consiste en asegurar
un aporte diario total de 30 g de Mg/animal adulto durante el período
susceptible. Para ello existen diferentes métodos que se describen a
continuación:
- Pulverización del pasto de más de 10 cm. de
altura con MgO (óxido de magnesio) en polvo o disuelto en agua; se
realiza a razón de 25-30 kg de MgO por ha. Repetir cada 2 a 3 semanas
durante el período de riesgo.
- Suministro con rollos o fardos (50 grs de
MgO/animal, equivalente a 30 gr. de Mg)
- Melaza líquida con MgO. Si bien es menos
conveniente que suplementos secos porque se aglutina en condiciones de
humedad, aumenta la palatabilidad del MgO y aporta energía lo que
mejora la absorción de Mg.
- Mezclas minerales o piedras para lamer,
contienen MgO en proporciones aproximadas de 10 a 50 %; no es un
procedimiento seguro porque el consumo es voluntario y este mecanismo
tiene una altísima variabilidad entre animales.
- Mg en el agua de bebida: concentración no
mayor de 1,5 g MgCl2/litro de agua. Esto corresponde a un aporte
diario de 5 g de Mg. Se debe tener en cuenta que no todos los animales
consumirán la dosis adecuada.
- Administrar una fuente energética para
mejorar la absorción del Mg.
- Tener en cuenta la concentración de Mg de las
sales comerciales. Si se utilizan bateas o comederos para administrar
las sales, distribuirlos de forma tal que todos los animales tengan
acceso a ellas.
Manejo general del rodeo
- Reservar pasturas de otoño, rastrojos de
maíz y fardos o rollos para suplementación de los animales en el
período de riesgo (Mayo a Septiembre, periparto y lactancia).
- Evitar que los animales lleguen al parto con
exceso de peso. Ajustar aumentando la carga animal por ha, o
restringiendo el consumo.
- Al realizar un cambio de pastura o
alimentación el mismo deberá ser gradual.
- Evitar las situaciones de estrés y encierres
prolongados
Tratamiento
- Aumentar la frecuencia de recorridas en el
período de riesgo con el objetivo de detectar tempranamente los
animales caídos o con signos y poder tratarlos a tiempo.
- Como único tratamiento para estos animales se
recomienda el suministro de una fuente energética (concentrado de
maíz, acompañado de compuestos precursores de la neoglucogenesis o
glucosa por vía parenteral) y una fuente de Mg inyectable.
- Los macroelementos, en particular el Magnesio,
deben siempre ser suministrados por vía oral para que tengan una
acción preventiva. Los productos inyectables, aún los de acción
prolongada, permanecen en circulación como máximo 3 días siendo
eliminados por orina, por lo que sólo pueden utilizarse para el
tratamiento de un animal con signos de hipomagnesemia, y no se
aconseja su uso con fines preventivos.
- También se debe asegurar la adecuada
hidratación del animal.
La formulación de Mg para administrar por vía
parenteral puede ser de las dos que se mencionan a continuación:
- 200 a 300 ml de sulfato de Mg al 20% vía subcutánea.
- 400 ml glutamato o aspartato de Mg al 25% vía endovenosa.
Recomendaciones para realizar el diagnóstico
Para poder realizar un diagnóstico de laboratorio,
se deberán muestrear animales con y sin síntomas (8 a 10 de cada grupo).
Es importante también obtener muestras del pasto que consumen los
animales, para poder determinar el contenido de Mg y el potencial
tetanigénico del mismo, estos valores servirán como referencia, ya que
la composición de las plantas varía con el estado vegetativo de las
mismas.
Estacionalidad de los casos de tetania hipomagnesémica diagnosticados
en el Grupo de Sanidad Animal del INTA Balcarce (64 casos).
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