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Diciembre 2001
Manejo sanitario
Introducción
Nuestros sistemas
de engorde a corral empiezan usualmente con el ingreso de terneros destetados de sistemas
pastoriles con un peso de 150 a 180 kg y el mantenimiento en el sistema intensivo a
corral, con ganancias diarias de 1 a 1,2 kg /día, hasta lograr el peso de faena que
requiere el mercado. Para el mercado interno se producen el denominado ternero bolita
(220 a 240 kg) y el novillo liviano (330 a 370 kg). También existe el sistema de terminación
a corral, en el que los animales ingresan con 330 a 350 kg y se los lleva hasta 400 a 420
kg. Para exportación se produce un tipo de novillo de más de 500 kg de peso.
Para lograr una
máxima ganancia de peso se deben suministrar alimentos de calidad, teniéndose presente
que la materia prima deteriorada (granos o silo) puede ser invadida por bacterias y
hongos. Debe asegurarse una longitud de 30 a 50 cm de frente de comedero por animal (de
acuerdo a la categoría) y ser muy cuidadosos en el período de acostumbramiento a la
nueva alimentación.
El hacinamiento y
la alimentación a base de concentrados para lograr una alta conversión alimenticia son
característicos de los sistemas de engorde a corral.
Estos factores
resultan en altas tasas de contacto (en general la densidad es de un animal por
cada 25 m2 de superficie) que favorecen la transmisión de enfermedades y los problemas
de adaptación a los nuevos alimentos concentrados; por otra parte disminuyen o
desaparecen las enfermedades originadas por consumo directo de pasto (ej. parasitosis
gastrointestinal).
En ciertas zonas
del país se produce en los meses de verano estrés térmico por la alta temperatura y
humedad relativa ambiente; esto afecta el confort del animal y por ende tiene acción
sobre la producción. Los signos evidentes son la disnea y taquipnea y la disminución del
consumo de materia seca. Los métodos para reducir el estrés ambiental son la sombra
artificial y el rociado con agua.
Las enfermedades
respiratorias y digestivas son las causas más frecuentes de pérdidas en los feedlots. La
mayoría de las pérdidas por morbilidad y mortalidad se producen en los primeros 30 días
de ingresados (período de adaptación). Usualmente la mortandad durante el período de
engorde fluctúa entre el 0,2 y el 0,8 %.
Enfermedades
de origen infeccioso
La alta tasa de contacto que
implica este sistema productivo hace imprescindible la aplicación de mayores medidas
preventivas mediante la vacunación contra agentes infecciosos al arribo de los animales
al establecimiento, manteniéndolos en cuarentena durante 21 días, antes de incorporarlos
a los corrales.
La enfermedad
respiratoria (ER) bovina es particularmente importante en los sistemas de engorde
intensivo. En este complejo participan factores del medio ambiente (temperatura y
humedad), manejo (hacinamiento, mezcla de tropas de diversos orígenes), nutrición y
agentes infecciosos (virus, bacterias, micoplasma). Su conocimiento es fundamental para
lograr un control eficiente de la ER. La adopción de una medida preventiva como la
vacunación, no resultará efectiva si no se corrigen los demás factores de riesgo
involucrados.
Se debe prestar
especial atención a los animales en las tres primeras semanas de incorporación al
feedlot, éste es el período en el que la ER tiene generalmente su mayor incidencia. Para
realizar los tratamientos en forma eficiente es aconsejable realizar la necropsia de
algún animal no tratado - representativo del problema - para estudios
patológicos, identificación del agente etiológico y realización de pruebas de
sensibilidad a los antibióticos.
Haemophilus
somnus puede producir neumonías en terneros de destete, problemas reproductivos en
vacas y un síndrome nerviosos en bovinos a corral denominado meningoencefalitis
tromboembólica (METE).
Está caracterizado por fiebre, aparente ceguera,
incoordinación, postración, extensión del cuello y muerte en corto plazo (24 hs). Las
hembras actúan como portadoras, la infección del tracto respiratorio actúa como
amplificador y difusor de la infección en el lote, a partir de la localización pulmonar
la bacteria llega al sistema nervioso. Se han descripto brotes en el país con mortandad
del 20 % de los animales a la semana del ingreso al feedlot. Los antibióticos permiten el
control del brote, las vacunas pueden reducir la incidencia de METE.
Vacunas a aplicar:
- IBR-DVB-PI3-BRSV (Rinotraqueítis infecciosa,
Diarrea viral bovina y Parainfluenza 3, Virus Sincicial Respiratorio), 2 dosis con
intervalo de 21 días.
- Pasteurella y Haemophilus somnus (menigoencefalitis
tromboembólica), 2 dosis con intervalo de 21 días.
- Clostridiales (Mancha, gangrena gaseosa y
enterotoxemia), 1 dosis.
- Carbunclo, 1 dosis.
- Queratoconjuntivitis infecciosa, 2 dosis con
intervalo de 21 días
Listeriosis: Cuando el proceso de fermentación de los silos no es adecuado y se produce un
cambio de pH (mayor a 5.5) es común que las capas más externas sean invadidas por Listeria
spp, bacteria que produce la muerte de animales con sintomatología nerviosa.
Enfermedades
de origen parasitario
Los animales
deben entrar al feedlot libres de parásitos internos y externos.
La aplicación de
un endectocida al arribo de los animales es la
práctica común para el control de parásitos gastrointestinales y pulmonares, ácaros de
la sarna y piojos. Los endectocidas pour-on controlan piojos tanto chupadores como
masticadores; mientras que los endectocidas inyectables son efectivos sólo contra los
primeros. Con la acción residual de los productos de calidad se cubren además los 21
días de la etapa de cuarentena.
Si los animales
vinieran de zonas o rodeos donde se presenta Fasciola hepática es conveniente
considerar un tratamiento específico contra este trematode.
Se implementarán
los tratamientos apropiados según las reglamentaciones del SENASA; tener en cuenta el período
de restricción de uso previo a la faena de determinadas drogas.
Enfermedades
tóxico-metabólicas
La acidosis
constituye una de las principales causas de baja conversión alimenticia y muerte en el
engorde a corral. Un adecuado acostumbramiento de los animales a la nueva dieta previene
la ocurrencia de esta afección así como otras consecuencias secundarias como laminitis
y abscesos hepáticos.
Micotoxinas: los granos, por
condiciones climáticas adversas, fallas en el momento de la cosecha o preservación,
pueden ser invadidos por hongos productores de Micotoxinas, estas sustancias pueden
ocasionar un rechazo del alimento o una menor tasa de conversión.
La Monensina,
es un aditivo de uso común para mejorar la conversión alimenticia. Errores en la mezcla
de este producto con la ración son causales de muerte y baja eficiencia en la ganancia de
peso.
Más información:
diagvetbalc@balcarce.inta.gov.ar
Grupo de Sanidad Animal
Estación Experimental Agropecuaria Balcarce
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