1- ANIMAL ENFERMO
- Determinar la temperatura rectal (normal entre 37,5
y 39,5 °C.).
- Determinar la presencia de ictericia o
hemoglobinuria.
- Determinar la presencia de síntomas nerviosos
cerebrales.
- Obtener sangre con anticoagulante (heparina o EDTA)
para determinar el índice hematocrito o realizar recuento de glóbulos
rojos.
- Obtener muestra de sangre periférica (punta de la
cola u oreja) para realizar extendidos (frotis) finos y gruesos para
observación con microscopio.
2- ANIMAL MUERTO
- Efectuar necropsia y determinar la presencia de
esplenomegalia, ictericia, hemoglobinuria.
- Tomar muestra de cerebro, riñón e hígado para
realizar improntas para observación con microscopio. La toma de muestra de
cerebro es de especial importancia si en la región existe rabia paresiante
de los bovinos. En estos casos se recomienda no manipular el cerebro y tomar
muestras de materia gris del cerebelo con una pipeta Pasteur introducida por
el foramen occipital. La cabeza debe remitirse inmediatamente para el
correspondiente análisis de rabia.
- Tomar muestra de sangre de vasos sanguínes
subcutáneos para realizar extendidos de sangre para observación con
microscopio.
INTERPRETACION DE LOS RESULTADOS
1- ANIMAL ENFERMO
- Babesiosis: Se observa, simultáneamente, hipertermia mayor a 40,9
°C, hemoglobinuria o síntomas nerviosos cerebrales, moderada anemia (índice
>0,20). Al examen microscópico de los extendidos de sangre deben observarse
eritrocitos parasitados por Babesia bigemina (más del 2 % de los
glóbulos parasitados) o Babesia bovis (más del 0,5 % de los glóbulos
parasitados). La presencia de muy pocos glóbulos parasitados no indica
enfermedad sino por el contrario que el animal es portador de Babesia,
condición normal en el trópico y sub-trópico.
- Anaplasmosis: Se deben presentar simultáneamente hipertermia,
ictericia, anemia severa (índice < 0,20). En los extendidos deben observarse
eritrocitos infectados con Anaplasma marginale (más del 5 %). La
presencia de unos pocos corpúsculos de Anaplasma marginale o Anaplasma
centrale no indica enfermedad.
2- ANIMAL MUERTO
- Babesiosis: Se debe observar moderada esplenomegalia y/o
hemoglobinuria. El examen de las improntas de órganos debe revelar la presencia
de numerosos eritrocitos parasitados con Babesia bovis o Babesia
bigemina. Para el caso de B. bovis el diagnóstico se confirma con la
presencia de numerosos eritrocitos parasitados en los capilares del cerebro. Al
igual que para el caso de los animales enfermos, la presencia de unos pocos
parásitos no indica enfermedad.
- Anaplasmosis: Se debe observar esplenomegalia, ictericia,
constipación y anemia severa. En los extendidos de sangre se observarán
numerosos eritrocitos parasitados. Unos pocos corpúsculos de Anaplasma no
indican enfermedad.
VACUNA CONTRA LA BABESIOSIS Y LA ANAPLASMOSIS
La vacuna contiene eritrocitos infectados con cepas
atenuadas de Babesia bovis y Babesia bigemina y Anaplasma
centrale en solución salina balanceada. La misma se elabora a pedido, una
vez al mes, y es comercializada a Médicos Veterinarios por intermedio de la
Asociación Cooperadora del INTA Rafaela.
Asociación Cooperadora de la Estación Experimental
Agropecuaria de Rafaela
CC Nº 22, 2300 RAFAELA, SANTA FE, ARGENTINA
Tel.: 03492-440121/125; Fax: 03492-440114.
CUIT: 30-63807255-2 (R. I.)
Dado que la vacuna contiene organismos vivos, y la
viabilidad de los mismos es indispensable para conferir inmunidad, debe
mantenerse refrigerada (4 a 8 °C) hasta el momento de su uso. Además, se debe
tener en cuenta que el período de vencimiento es muy corto, de sólo 7 días a
partir de la fecha de elaboración.
Se recomienda usarla exclusivamente en terneros/as de 4 a 10
meses de edad, en buen estado de salud, y una sola aplicación brinda
protección de por vida contra las tres enfermedades a más del 90 % de los
bovinos vacunados.
Durante los 60 días posteriores a la vacunación, período
durante el cual se desarrolla la inmunidad, no debe someterse los bovinos a
maniobras estresantes (i.e. transportes).
Estudios realizados en INTA permitieron comprobar que la
vacuna aplicada en terneras Holando Argentino de 7 a 9 meses de edad, no afectó
la ganancia de peso diaria durante los 100 días inmediatos posteriores a la
vacunación. Además, no se comprobó ningún efecto indeseable sobre el
desarrollo corporal y testicular, en toritos Brangus, vacunados a los 10 meses
de edad y evaluados hasta los dos años. Tampoco afectó el desarrollo corporal
(peso, largo, alzada y perímetro toráxico) en vaquillonas Holando Argentino,
durante el período que fue desde la vacunación hasta la edad del primer
servicio.
Una vaca inmunizada transmite inmunidad pasiva a la cría
mediante el calostro, pero la misma brinda protección por sólo tres a cinco
meses. Con respecto a la inmunidad brindada por las cepas atenuadas de Babesia
bovis y Babesia bigemina no existen evidencias de fallas de inmunidad
por acción de cepas patógenas heterólogas.
Distinto es el caso para la anaplasmosis. En la vacuna se
utiliza Anaplasma centrale, especie poco patógena para los bovinos y que
brinda inmunidad cruzada parcial contra Anaplasma marginale, agente
causal de la anaplasmosis. Si bien la inmunidad cruzada no es total, es
suficiente para prevenir los efectos deletéreos de la enfermedad, en la
mayoría de los bovinos vacunados.
Nuestra experiencia nos indica que los biotipos bovinos con
proporción de sangre índica, vacunados contra babesiosis y anaplasmosis,
cuando son trasladados de zonas templadas a las zonas enzoóticas, en la
mayoría de los casos, no sufren problemas con estas enfermedades.
Sí hemos registrados algunos inconvenientes con bovinos de
razas británicas, que han sufrido anaplasmosis en algunas zonas del oeste de la
provincia del Chaco, del este de Formosa y en determinadas zonas del este de
Corrientes. Nosotros atribuímos parte de los problemas, al estrés (servicio,
mala alimentación y clima desfavorable) y a la falta de adaptación de los
animales a las malas condiciones y tratos a que son sometidos, lo cual impide
una buena respuesta inmunitaria contra "tristeza" o cualquier otra
enfermedad.
Además, debe tenerse en cuenta que la primera
parasitación por Boophilus microplus, la garrapata común del bovino,
produce un efecto inmunosupresor, que puede afectar la respuesta de los bovinos
al desafío con las cepas patógenas de Babesia spp. y A. marginale.
Si bien se considera, que una sola dosis de vacuna es
suficiente para brindar inmunidad de por vida, contra las tres enfermedades en
más del 90 % de los bovinos, cuando se brindan garantías post-venta de
inmunización, puede hacerse una revacunación dos o tres meses antes de la
venta, sin contraindicaciones y para mayor tranquilidad del vendedor. El
despacho de la vacuna se hace en conservadoras con refrigerantes, utilizando la
vía más directa, al destino indicado por el cliente con flete a su cargo.
Recomendaciones sobre el manejo de bovinos vacunados contra babesiosis y
anaplasmosis en áreas donde estas enfermedades son endémicas
Los bovinos de razas especializadas de origen europeo y
criados en zonas templadas sufren estrés alimentario y / o climático cuando
son trasladados a áreas subtropicales o tropicales. Las vacunas vivas
utilizadas para prevenir la babesiosis y la anaplasmosis bovinas son efectivas
para inducir una sólida respuesta inmunitaria en más del 90 % de los
vacunados. La máxima expresión y mantenimiento de su potencialidad
inmunológica se logra en vacunos sanos, mantenidos en condiciones favorables de
alimentación y ambientales.
Para el caso de B. bovis y B. bigemina no
existen evidencias en la Argentina de rupturas de inmunidad o enfermedad en
animales vacunados por acción de cepas antigénicamente diferentes. Estudios
realizados en América del Sur han demostrado que no habría diferencias
antigénicas significativas entre Babesia de los distintos países de la
región, por lo que se considera que la protección obtenida por los bovinos
vacunados es suficiente para soportar el desafío natural bajo condiciones de
campo.
Distinta es la situación respecto a la anaplasmosis,
enfermedad producida por Anaplasma marginale. En la vacuna se utiliza
como inmunógeno Anaplasma centrale, especie poco patógena para los
bovinos y que brinda inmunidad cruzada parcial contra A. marginale. La
protección cruzada conferida por la vacuna es efectiva para prevenir las
manifestaciones indeseables de la enfermedad en la mayoría de los animales
vacunados.
Sin embargo esta inmunidad puede ser insuficiente en
bovinos sujetos a estrés o bien cuando el desafío de organismos patógenos es
elevado. Para mantener en un máximo la protección conferida por la vacuna
utilizada se recomienda:
- Los bovinos deben disponer de alimento y agua de
buena calidad en cantidad suficiente.
- Deben disponer de sombra abundante.
- Se debe controlar la presencia masiva de garrapatas
e insectos hematófagos sobre los bovinos en los primeros 60 a 90 días de
arribados al lugar de destino. (Aplicar tratamientos garrapaticidas
(piretroides pour-on o baños) los días 1°, 11°, 26°, 41° y 60°. Luego
continuar con el régimen normal de tratamientos del establecimiento).
- Durante ese período se deben observar diariamente
para detectar cualquier indicio de enfermedad.
- En caso de observarse un bovino enfermo y si se
sospecha babesiosis y / o anaplasmosis, antes de cualquier medicación es
conveniente tomar muestras de sangre de los capilares (punta de la cola u
oreja) y de la yugular (con anticoagulante) para confirmar el diagnóstico
en un laboratorio.
- En caso de muerte de un animal, también es
conveniente la toma de muestras para la confirmación del diagnóstico por
un laboratorio.
- Las buenas condiciones de alimentación y manejo
deben extremarse cuando los bovinos comiencen su etapa productiva (lactancia
y/o servicio).
CONSIDERACIONES FINALES
Cabe señalar que es nuestro interés conocer el
comportamiento de los bovinos vacunados en el lugar de destino.
Agradeceríamos se envíe información y/o material
obtenido de los bovinos que presuntamente enfermasen de babesiosis o
anaplasmosis.
Es importante indicar que es posible conocer si los bovinos
sufrieron infección con Babesia en el lugar de destino. Para ello es necesario
obtener una muestra de suero sanguíneo para la titulación del nivel de
anticuerpos, luego de 60 o más días de arribados los vacunos al destino.
Mas información:
amangold@rafaela.inta.gov.ar
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