Sendero Agrícola
GIRASOL
El cultivo de girasol constituye la segunda especie
oleaginosa en importancia de la República Argentina, después de la soja.
Importantes cambios en los sistemas productivos ocurrieron en amplias zonas,
donde la rotación trigo-soja pasó a ser dominante, generaron un nuevo contexto
en el que el girasol perdió preponderancia siendo desplazado hacia zonas de
menor potencial. En éstas, se constituyó como una alternativa productiva de alta
rentabilidad y seguridad de cosecha.
El objetivo permanente es mejorar la competitividad del
girasol mediante el desarrollo e incorporación de tecnologías en el marco de una
agricultura sustentable. Para esto se está trabajando en aspectos del cultivo
como la sanidad, la fisiología de la producción y su impacto en la calidad del
aceite, y el control de malezas.
Sanidad del cultivo de girasol
Hoy se cuenta con efectivas herramientas para minimizar el
impacto de las enfermedades en el girasol. La marchitez por Verticillium y la
podredumbre húmeda del capítulo por Sclerotinia son las enfermedades más
importantes del cultivo, razón por la cual se continúa trabajando en el
desarrollo de herramientas integradas orientadas al manejo sustentable de las
mismas. El diagnóstico y monitoreo de enfermedades, los estudios
epidemiológicos, la evaluación de fungicidas, el desarrollo de modelos predictivos y la identificación, incorporación y caracterización de resistencia
genética son la información y tecnología básicas que se utilizan para el manejo
sanitario del cultivo.
¿Qué mostramos?
Se muestran a través de los síntomas in situ diferencias de
comportamiento entre cultivares ante la Podredumbre húmeda de capítulo y tallo
por Sclerotinia y la Marchitez por Verticillium, metodologías de inoculación con
estos patógenos y aspectos del manejo integrado de enfermedades en
el cultivo.
Referentes: Ing.Agr. Alberto Escande -
aescande@balcarce.inta.gov.ar
e Ing. Agr. Liliana Iriarte -
liriarte@chacrabarrow.gov.ar
Fisiología de la producción y calidad de girasol
La competitividad de un cultivo se asocia directamente no
sólo con la productividad y la estabilidad sino también con la calidad del
producto de cosecha. En el girasol, la calidad está principalmente
determinada por la cantidad y composición acídica de su aceite, lo que afecta su
aptitud para determinados usos.
Determinar los factores que influyen sobre la calidad del
girasol es fundamental para obtener mejores precios a futuro y asegurar
la aceptación por los mercados. En este sentido se trabaja para mejorar la
estabilidad del rendimiento y calidad del cultivo, mediante el estudio de la
fisiología de la producción, evaluación de cultivares, modelado del crecimiento
y producción, y origen genético y ambiental de la cantidad y calidad del aceite.
¿Qué mostramos?
Se muestran materiales e información sobre calidades
diferenciales de girasol (alto oleico, confitero, tocoferoles, etc.), modelado
de predicción de calidad, demostración de metodología de medición y estimación
de parámetros de calidad en girasol.
Referentes:
Ing. Agr. Luis Aguirrezábal -
laguirrezabal@balcarce.inta.gov.ar
Ing. Agr. Liliana Iriarte -
liriarte@chacrabarrow.gov.ar
Control de malezas de girasol en siembra directa
Las malezas representan una de las principales causas de
disminución del rendimiento del girasol. En el sistema de siembra directa el
control químico es la principal herramienta de manejo. En general, los herbicidas más
difundidos en girasol para controlar malezas anuales (gramíneas y latifoliadas),
corresponden a los llamados preemergentes. Sin embargo, recientemente se
está desarrollando el uso del herbicida Imazapir para híbridos Clearfield
â resistentes a dicho herbicida, cuyo momento de
aplicación es en postemergencia del cultivo y las malezas. Las expectativas de
uso son crecientes debido a que controla eficazmente malezas anuales y
algunas perennes.
¿Qué mostramos?
En la recorrida se presentan diferentes tratamientos con herbicidas aplicados
en preemergencia o postemergencia de girasol. También se aprecian la eficacia
de dichos tratamientos en dos dosis de uso.
A continuación se detalla cada
tratamiento, dosis y momento de aplicación: (1) Testigo; (2) Acetoclor +
Flurocloridona, 1,2 + 1,2 L/ha, preemergencia; (3) Acetoclor + Flurocloridona,
1.5 + 1.5 L/ha, preemergencia; (4) Acetoclor + Diflufenican , 1.2 + 200 cc/ha,
preemergencia; (5) Acetoclor + Diflufenican, 1.5 + 300 cc/ha, preemergencia; (6)
Imazapir, 333 cc/ha + 0.5% coadyuvante, postemergencia; y (7) Imazapir, 416 cc/ha
+ 0.5% coadyuvante, postemergencia.
Referente:
Ing. Agr. Francisco Bedmar - fbedmar@balcarce.inta.gov.ar
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