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Para obtener un mejor aprovechamiento del espacio de un
invernadero se debe manejar el cultivo de tal manera que permita obtener el
mayor rendimiento por unidad de superficie protegida. Por esta razón las plantas
de tomate se conducen y se podan. Uno de los principales aspectos a tener en
cuenta en el manejo es su hábito de crecimiento, que define a dos grupos:
- Plantas de crecimiento indeterminado
- Plantas de crecimiento determinado
El primer grupo se caracteriza por tener un ápice vegetativo con dominancia,
que le confiere crecimiento contínuo a su eje. Se reconocen por presentar un
racimo floral cada tres hojas y un crecimiento radial amplio. Son las plantas de
este grupo las que más se usan en lo invernáculos. (figura
1)
En las plantas de crecimiento determinado los brotes siempre terminan en un
racimo floral, por lo tanto siempre se debe dejar el brote axilar superior para
conducirla como indeterminada. Estas plantas son denominadas de “autopoda” y se
las reconoce porque presentan un racimo floral cada dos hojas. (figura 2)
La conducción permite re-orientar la arquitectura de crecimiento
indeterminado al amarrar las plantas a un hilo plástico o alambre y colocarlas
en forma vertical.
La finalidad es la de aprovechar el volumen disponible dentro del invernadero
y controlar mejor las plagas y enfermedades a través de una óptima exposición de
la planta a las pulverizaciones con agroquímicos.
Conducción eje simple o a un eje (figura 3)
Se eliminan todos los brotes axilares y se deja un eje central que se conduce
en forma vertical. La planta se cuelga de un alambre con la ayuda de un hilo de
plástico amarrado con un lazo no corredizo a la base del tallo. A medida que la
planta crece se envuelve en el hilo. Cuando la temperatura es baja conviene que
el hilo sea blanco, mientras que si ésta es alta debe ser negro.
Conducción inglesa o en “V” (figura 4)
Tiene el objetivo de lograr una mayor exposición a la luz y una mejor
ventilación entre plantas. La conducción es similar a la de un eje siendo la
única diferencia que las plantas se cuelgan con cierto ángulo y por ello se
denomina en “V” .
Normalmente se ubica una doble hilera sobre el camellón y las plantas de
estas pueden estar tanto enfrentadas como desplazadas (tresbolillo). La última
opción brinda mejor ventilación e iluminación. Este sistema se aplica a
variedades con altos requerimientos de iluminación y temperatura para lograr
madurez uniforme de frutos y mejores calibres
Conducción de brazos múltiples (figura 5)
Esta conducción consiste en despuntar antes del primer racimo floral dejando
dos brazos, que a su vez se podan antes de la aparición de la inflorescencia,
quedando así cuatro ó más brazos. Tiene altos requerimientos de mano de obra,
por esta razón no es de uso común en Argentina. Al incrementar el número de
brazos, tiende a dejar un mayor número de racimos florales por planta.
Se aplica para tomate cherry o en variedades al aire libre.
Conducción danesa (figura 6)
Tiene, al igual que la conducción de brazos múltiples, altos requerimientos
de mano de obra. En esta, se llega al tercer o cuarto racimo floral cosechado y
una vez deshojada la parte inferior de la planta se baja dejando el quinto
racimo a ½ metro del suelo, amarrando nuevamente la planta al alambre superior.
Con este método se aumenta el tiempo de cosecha logrando de 8 a 12 racimos más.
oda de brotes (figura 7)
El manejo de las plantas contempla también la eliminación de los brotes
axilares o secundarios, en forma parcial o total. De este modo se dejan el o los
ejes principales evitando tener un exceso de vegetación.
Con la poda se busca un equilibrio entre el volumen de materia vegetal y el
del aire (canopeo). Se logra una disminución de rendimiento por planta, que es
compensada con el establecimiento de un mayor número de individuos. Se obtiene
mayor precocidad en los frutos, mejor calibre y una concentración de la
producción en cada eje.
Poda a un eje (figura 8)
Este método que tiende a la obtención de una producción concentrada de entre
5 ó 6 racimos por planta. Se deja el eje central y se eliminan todos los brotes
que nacen de éste. La altura a la cual llega la planta dependerá del número de
racimos a cosechar, en una producción concentrada se dejan 5 racimos y en
producciones largas 6 o más racimos.
Poda a un eje modificado (figura 9)
En este caso se deja el brote sobre el primer racimo floral y cuando en esta
rama se ha formado la primer inflorescencia, se poda sobre la segunda hoja del
mismo.
Esta modificación, permite una producción adicional entre el primer y segundo
racimo del eje principal al tiempo que incrementa el rendimiento temprano. Sin
embargo en muchos casos, la pérdida por aborto floral o de frutos y el manejo
adicional que significa no compensa este tipo de poda. .
Poda a dos o más brazos (figura 10)
En esta poda se deja el eje central sin podar y además un brote que nace por
debajo del primer racimo. Este último se conduce como si fuera un eje simple y
se cuelga junto al primer brazo.
El segundo eje que se deja compite con el desarrollo del primero y esta
situación produce un retraso de la producción, por lo tanto se debe utilizar
cuando las condiciones permiten un período más largo de crecimiento y cosecha.
Raleo de flores
Si las condiciones del medio ambiente, la nutrición y el abastecimiento de
agua son adecuados lo normal es que la capacidad de la planta sea suficiente
para producir un número de frutos igual al número de flores. Sin embargo, el
desarrollo de los frutos es desigual en la inflorescencia y con un cierto grado
de competencia. La consecuencia es una maduración desuniforme y desigualdad en
el tamaño con una disminución en el promedio del calibre de frutos.
Para obtener frutos uniformes y de mejor tamaño se ralean las flores más
pequeñas y atrasadas del racimo, dejando 5 o 6 frutos por inflorescencia.
Autores
Javier Cirielli
Ing. Agrónomo. Convenio Municipalidad Río Gallegos -
INTA EEA Santa Cruz - Asoc. Prod. Frutihortícolas RG
Boris Diaz
Ing. Forestal. Municipalidad Río Gallegos
Para mayor información:
INTA EEA Santa Cruz
Chacra 45A, CC.332 (9400) Río Gallegos (Santa Cruz)
Tel/fax: (02966) - 442305 / 442306
Técnico Agrónomo Julio Mora jmora@correo.inta.gov.ar
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